El barrio cobaya
Publicado el 27/05/2019 a las 07:18
Sí, me refiero a Azpilagaña. He esperado un tiempo prudencial para argumentar a favor o en contra de la instalación de los contenedores de basura con tarjeta magnética, y para resumir, está siendo un absoluto fracaso. Nunca habíamos visto tanta basura, mayoritariamente orgánica, fuera de los contenedores, proporcionando a los vecinos una imagen, visual y olfativa, aun más deteriorada de la que ya tenemos como barrio periférico. La encuestadora del Ayuntamiento me informó que este sistema está dando muy buenos resultados en Suecia, país que conozco bien, pero tanto ella como el personal responsable del consistorio debieran saber que a países de idiosincrasia y cultura diferentes se les debe proponer para el mismo problema soluciones diferentes.
Muy pocos españoles quieren irse a vivir a Suecia y muchos suecos quieren venir a vivir a España y supongo que no es a tirar la basura. Realmente este barrio hubiera sido feliz si por una vez, en lugar de traernos los experimentos, se hubieran acordado de nosotros para las inversiones, las comunicaciones y el ocio y se nos dejara de tratar como ratones de laboratorio, como siempre.
Hay dos capítulos de este asunto a los que debo hacer mención especial, el primero a las inversiones en contenedores con tarjeta, sistema informático, mantenimiento de ambos, cartelería, correspondencia etc. imagino que la amortización de todo este dispendio debe estar próximo a infinito, ya que no representa ningún ahorro contra el sistema anterior, pero sí dificultades para los usuarios. El segundo, algo que está en boca de toda la población: me refiero a la protección de datos. Resulta que todo el personal que maneja el sistema sabe cuántos días tiro mi basura, a qué hora la deposito y si seguimos a este ritmo qué va dentro de la bolsa, no me explico por qué es tan importante controlar nuestra porquería, y nos quejamos que las empresas de telecomunicación controlan nuestros movimientos.
Azpilagaña, cuánta calidad atesoras y qué desaprovechado estás.
José Luis Zugasti