El Ayuntamiento de Pamplona 'evoluciona'
Publicado el 26/05/2019 a las 08:19
El Ayuntamiento de Pamplona, junto con los sindicatos LAB, CCOO y Solidari han firmado un preacuerdo del nuevo convenio del personal laboral del Ayuntamiento de Pamplona para los años 2019-2020. Este nuevo convenio tiene como principal novedad que será de aplicación para el personal del Equipo de Atención Domiciliaria (EMAD) municipalizado en marzo 2017. Del total del personal laboral, 170 son trabajadoras familiares y es a ellas a quienes van dirigidas en exclusividad los nuevos artículos más restrictivos del convenio: distribución irregular de jornada (en clara aplicación de la reforma laboral), sorteos para el disfrute de vacaciones, sorteo para el personal obligado a realizar servicios mínimos en San Fermín, modificación de horario de jornada por “necesidades de servicio”…
Si lo anterior nos parece grave, no lo es menos el hecho de que se haya incluido un ”Acuerdo de Horas Complementarias y Ampliaciones de Jornada” que permitirá que las trabajadoras subrogadas con contratos parciales amplíen su porcentaje de jornada. En las reuniones previas a la municipalización de la Atención Domiciliaria de Pamplona (1 marzo de 2017), se comunicó a los comités de las dos empresas subrogadas -SARquavitae (empresa privada) y Asimec (empresa pública)- que para que las trabajadoras subrogadas pudieran tener opción a ampliación de jornada, deberían presentarse y aprobar la futura convocatoria de empleo público que el Ayuntamiento de Pamplona realizaría para la contratación temporal de personal de trabajo familiar. Y así consta en el acta de la reunión.
Sin embargo, en el acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento, quien utilizando sus propias palabras dice “haber evolucionado”, y los sindicatos que velan por sus propios intereses, las ampliaciones de jornada se darán en primer lugar a aquellas trabajadoras que tengan un contrato inferior al 50% y después el resto del personal con jornada parcial por orden de antigüedad. No encontraremos en el acuerdo firmado referencia alguna a la oposición porque las partes firmantes lo han obviado sin despeinarse. Con este acuerdo no sólo no se respetan los principios de “igualdad, mérito y capacidad” que deben regir en el empleo público sino que se dan casos esperpénticos de trabajadoras laborales fijas que, tras superar una primera convocatoria pública de empleo para entrar en Asimec, se han presentado a una segunda oposición que también han aprobado para poder ampliar su jornada. Ellas han cumplido con lo que el Ayuntamiento les dijo iba a exigir y ahora se encuentran ocupando el último lugar de las listas para poder ampliar jornada porque han sido superadas por el personal indefinido no fijo con mayor antigüedad o menor jornada que no pasó por ningún proceso de selección para entra en la empresa privada y que ahora tampoco se ha presentado a la oposición para tener opción a ampliar su jornada.
Todo el personal con jornadas parciales debe ir pudiendo ampliar su jornada laboral en base a acuerdos transparentes y justos. Quienes nos hemos esforzado y superado una oposición sabemos que el aprobado no se regala, que las convocatorias de empleo público generan unos derechos a los ciudadanos opositores que concurren a ellas que deberían de ser respetados. De no hacerse así, de no haber garantías en la aplicación de los principios rectores de “igualdad, mérito y capacidad”, ¿para qué presentarse a oposiciones? ¿Para qué esforzarse? ¿Para qué existen las convocatorias de empleo público? Mejor dejar que las administraciones públicas, en este caso el Ayuntamiento de Pamplona, “evolucione” y los sindicatos del comité den el visto bueno a acuerdos de este tipo, desvirtuando el empleo público.
Blanca Elizaga Laguardia, Magdalena Saavedra Abad y Nerea Espartza Pertika en representación de Talde, agrupación de trabajadoras familiares del Equipo Municipal de Atención Domiciliaria