Las colas de la ITV nos afectan a todos
Actualizado el 09/05/2019 a las 10:31
Estimada Pilar Morrás: En primer lugar me gustaría decirle que lamento plenamente la mala experiencia que tuvo que pasar el pasado lunes día 6 de mayo esperando a que su vehículo pasara la ITV pero, más aún, lamento que sea capaz de pagar su frustración tras 9 horas con todos aquellos que desarrollan su actividad comercial en la zona. Como trabajadora de una empresa que se sitúa justo al lado del “bar poligonero” del que habla en su artículo, me gustaría que leyera estas líneas al igual que yo también leí su opinión. Me gustaría comenzar con su calificación hacia los pinchos del bar, según la cual, cito textualmente “algunos tienen mucho pan y poca chica”. Es lo que ocurre cuando llega después de que el resto de trabajadores del polígono hayamos acudido a tomarnos un café con un pincho a media mañana. Le invito encarecidamente a que se acerque al bar entre las 8 y las 11 para poder ver cómo cuentan con una amplia variedad de tortillas y bocatas muy sustanciosos para todos los clientes. En mi opinión, también es comprensible que, como en todo negocio del sector HORECA cuando se acerca la hora del cierre, las existencias sean mínimas para evitar tener que tirar comida. En cuanto al hecho de que se están lucrando y “haciéndose de oro” permítame que discrepe. Ya que comparte opinión con el resto de personas que están esperando la cola, escuche también al resto de naves y empresas circundantes. Atascos continuos y como dice, dobles filas, huecos para aparcar que no se pueden usar debido a ellas, taponamiento de salidas de camiones y accidentes de vehículos por tener que ir por donde no deben. Ante esta situación es fácil opinar cuando no se convive 5 días a la semana de 6 am a 19 am… Ese negocio del que habla, como otro cualquiera también sufre las consecuencias. Un descenso más que notable en el servicio de cocinas y una falta de afluencia de personal de las inmediaciones que estoy segura que afectarán, y mucho, en su facturación y, seguramente afectará a las 9 familias que trabajan en él. También me gustaría decirle que yo, a nivel personal, he llegado a pagar más de 1,65 euros por una botella fría de agua de litro y medio en cualquier restaurante de nuestra ciudad por lo que, por favor, para futuras veces que salga a cenar por ahí, plantéese pedir un vasito de agua del grifo, no vaya a ser que por una botella de 500ml le cobren 2 €… Con esto lo que quiero decir es que esta situación no es de agrado para nadie. Todos estamos siendo conscientes de la necesidad de que todas las aguas vuelvan a su cauce, desde los trabajadores de la ITV por su aumento de horas pasando por los propios clientes que tenéis que aguantar horas y horas de espera hasta los trabajadores del polígono Talluntxe a los que nos está afectando esta situación. Nuevamente lamento su experiencia, que a mi juicio y como clienta habitual de dicho local, tan solo fue causada por la situación de frustración en la que se encontraba.