La higuera y el miedo
Publicado el 23/04/2019 a las 07:50
En este tiempo de elecciones cercano al día de la cosecha electoral y pensando en el día de gloria me viene a la mente aquel pasaje de Jesús en el evangelio sobre la higuera seca, a la cual maldijo por no dar fruto ni sombra siquiera. Pues algo similar viene a ocurrir en el mundo de la política y los políticos que no hicieron la tarea. Ahora por lo que vemos alguno o algunos, aparte de encontrase la higuera seca, también les ha entrado el miedo… Y es que cuando se está en la oposición o sin responsabilidad de gobierno es muy fácil criticar y asegurar que si él o ellos hubieran gobernado, no habría pasado esto o aquello. Ahora ya es tarde para rectificar, lo que tenga que salir saldrá. Y no será lo que unos y otros pregonan o quieren, sino lo que decidan las urnas, juez y parte en la decisión del voto. Yo diría a los políticos que fuesen más mesurados en las promesas y menos arriesgados en sus intereses.
Cuando al principio de campaña pasan por esas tierras de Dios con sus coches, caravanas, carteles, etc, prometiendo el oro y el moro, se olvidan enseguida que hay que volver para regar, echar abono, tratar la tierra… Pero no, ellos se van por donde han venido, y si acaso les dejan un prospecto y dirección, número de teléfono por si algo ocurre con el que hayan dejado en la plantación. Y esto no es así. Cuando alguien se compromete (partido político o agrupación ante un pueblo o nación) debe hacerlo de verdad, con seriedad y dedicación… De nada vale hablar y hacer tantas promesas si después a la hora de la verdad no se han cumplido la mitad de ellas. Por eso y ahora a más de uno no es de extrañar que le entren los miedos. Miedo a los debates, miedo a responder preguntas de transcendencia… Y miedo hasta a que se seque la higuera.