Partidos y elecciones
Publicado el 15/04/2019 a las 08:52
Los partidos políticos han ido gobernando, desde la Transición, en un bipartidismo alternativo, pero algo cambió en la pasada legislatura y fue la aparición de otros nuevos y con ello un nuevo escenario político. Estoy pensando, por un lado en los morados, partido radical de izquierda donde los haya y en los naranjas, ubicados en el centro. Sin embargo, de tetrapartidismo hemos pasado, en los próximos comicios, al pentapartidismo, tras la aparición de un partido de extrema derecha. Los populismos, ya sean de derechas o de izquierdas, se sustentan en una política de radicalidad frente a la de moderación, defienden ideas que nos alejan de la Constitución y nos traen a la memoria el enfrentamiento de las dos Españas, y a ello hay que añadir los partidos nacionalistas y los secesionistas de Cataluña. Con este panorama político, gobernar el país resulta francamente imposible y además imprevisible. La moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a gobernar, trajo como consecuencia un Gobierno en minoría, que incluso intento atraer a los separatistas para llegar a un acuerdo y sacar adelante sus propuestas y presupuestos futuros, pero al no lograrlo, dio lugar al adelanto electoral en el que nos encontramos. Frente a esta situación, creo que sólo hay una solución: el diálogo sincero entre los partidos que defienden la Constitución, buscando el interés general de todos y no solo el partidista. De ese diálogo deberían surgir unas propuestas claras, para permitir llegar a acuerdos entre los principales partidos constitucionalistas y cualquier otro en esa línea. Sólo así recuperaremos el desarrollo económico, progreso social, cultural y libertad que nos han proporcionado la transición y nuestra Constitución. Deberíamos haber aprendido de la crisis catalana que se necesita unidad, democracia y voluntad política para luchar contra el avance de los populismos y nacionalismos y en especial consolidar un fuerte bloque que aglutine a los partidos constitucionalistas. Resulta bastante increíble pensar que lo que puede diferenciar a unos partidos de otros es si respetan o no la Constitución, debería darse por sentado en un país democrático que todo partido que concurra a las elecciones debe respetar y reconocer la Carta Magna. Pero no solo no es así, sino actualmente los partidos políticos que integran nuestras Instituciones se distinguen porque unos la respetan y otros no. Por todo ello, se hace más necesario que nunca un acuerdo, entre los partidos que respetan las reglas del juego, para apoyar sin fisuras la Constitución, ponerle freno al desafío catalán y tras un tiempo prudencial, acometer una reforma pactada y cerrada de esta. Dicho lo cual, creo que debemos de ser conscientes de la importancia, ahora más que nunca, de no quedarnos en casa y elegir una opción que respete el marco constitucional. Si no, ¿qué opción nos espera?
Ricardo López Pérez, exconcejal del Ayuntamiento de Tudela