Pacientes por duplicado y políticos a doblón
Publicado el 09/04/2019 a las 08:14
A través de la denuncia de un facultativo tuvimos conocimiento de que la Dirección de su centro de salud estaba citando a pacientes a la misma hora y obligándole a atenderlos a la vez. Ante esta situación -a todas luces imposible- el Sindicato Médico de Navarra hizo una protesta escrita a la Administración. Aplicar la instrucción que permitiera esta circunstancia nos parecía una aberración. Sin embargo, la Gerencia de Atención Primaria se reafirmó en el criterio de la Dirección del centro de salud, confirmando. ¡Muy bien hecho, señores, sigan citando enfermos a pares! Perplejos ante esta postura, recurrimos al señor consejero para que pusiese un poco de cordura en este dislate y, como siempre, tuvo muy buenas palabras pero después de un mes seguimos esperando su contestación. A estas alturas nada se mueve en la Administración, la calma es total y seguimos enquistados en posturas injustificables, viendo cómo se acerca la cita electoral. Otros vendrán para asumir el caos heredado.
Todo ello va a permitir que los responsables del servicio de admisión puedan citar varios a pacientes a la misma hora, aun sabiendo que es físicamente imposible que un médico pueda atenderlos. No importa la calidad de la asistencia, no importa consolidar una buena relación médico-paciente, el objetivo final es que pasen por las consultas el mayor número de enfermos, ya sea de dos en dos o de tres en tres. La prioridad es reducir las listas de espera a cualquier precio. Señores pacientes, ¡sigan, vayan pasando a las consultas, no se detengan, circulen…!
La Administración no valora el trabajo bien hecho y ve al médico como a ese señor escondido tras la pantalla del ordenador que se multiplica para atender sin descanso la consulta día a día. ¡Estamos ya al límite de lo tolerable! Sin embargo, siguen chantajeándole con su vocación y profesionalidad para que siga un poco más, dándole otra vuelta de tuerca, citándole un paciente más, pasándole una nueva llamada telefónica, otra visita domiciliaria adicional. ¡Tira, tira, que parece que aún aguanta! Mientras tanto los gestores se arrellanan en sus sillones, utilizando el sistema del palo y la zanahoria para que el circo continúe. Eso sí, el palo lo emplean con sus médicos para que sigan soportando la sobrecarga, y la zanahoria se la reparten (con aumentos de sueldo del 15%) entre los cargos públicos y políticos para premiarse por su excelente gestión. Y aún tienen la desfachatez de llamarnos insolidarios a los médicos por reivindicar unas mejoras laborales y retributivas que ellos consideran desproporcionadas e inasumibles. ¡Qué vergüenza! No entienden que este deterioro, tan importante y progresivo, nos ha llevado a la huelga y siguen sin ver el futuro inmediato. El aviso del colectivo médico es claro. Hemos llegado al límite y esto no se sostiene. Que después no nos echen la responsabilidad de su mala gestión y su falta de visión estratégica en política sanitaria.
Alberto Pérez Martínez y Jesús Soria Aznar en representación de la Comisión Ejecutiva del Sindicato Médico de Navarra.