El PSOE tiene la llave
Publicado el 14/03/2019 a las 11:12
Decía Albert Rivera en una entrevista concedida antes de formarse el Gobierno andaluz –al que una ministra llamó la “derecha tricéfala”– que se estaba generando en España un “ambiente guerracivilista”. Eso, a sabiendas de hallarse pactando con un partido a quien algunos de sus miembros se les ha identificado relaciones con la Fundación Francisco Franco, aunque eso es otro tema. Lo cierto es que se está gestando una política de alianzas que recuerda un poco a tal periodo, no porque nos hallemos en riesgo de repetirlo, sino por la filosofía de desear, con alianzas, dividir al pueblo en dos. Todo ello cae sobre Navarra cual obús contra una pluralidad que desde este último mes va a dividirse entre agramonteses y beaumonteses.En primer lugar, se alza una confederación de derechas, muy dispares, con un vórtice común: la idea de una España de cuerpo indisoluble y Constitución como alma inmortal. El partido de Rivera, que hasta hace dos días disparaba violentamente contra el régimen foral, guarda por ahora sus cartuchos para ir de la mano de Esparza. Por otra parte, UPN recupera también las alianzas con el PP, de quien queda por ver cómo se arregla de cara a una investidura donde Rivera y Casado pujen por la presidencia de España. De momento la tricefalia no va aquí con Vox, aunque también podría sumarse éste si el objetivo principal es el que parece: echar de las instituciones a “la izquierda y el separatismo”.En tal sentido, puede que un votante del PNV se sienta incómodo al ver comparada su opción con la de un comunista, aun aceptando gobernar con estos últimos por rechazo a los anteriores. Esa mezcolanza es la que ha forzado Uxue Barkos, quien sin entender las grandes diferencias entre los partidos del 'Cambio' (o 'Aldaketa'), ha promovido una coalición que va a cuajar en el Senado, mas no a pie de calle, donde los 'aldaketos' van a tener que competir juntos por un público diverso al que luego pretenden juntar. No va a ser fácil para el navarro vasquista y/o progresista diferenciar cada caso, si bien al español(ista) no le quedan muchas más opciones, aún a regañadientes.Al centro de todo esto, donde quien más gana es una UPN que retiene la fuga de votos, asoma por la izquierda un PSN hasta ahora castigado en urnas, pero que saca músculo con un dirigente nacional bendecido por el CIS. No cabe duda de que en las Generales puede ser un partido alternativo, tan de izquierda como el 'Cambio', y español como la trifecalia. Los dos frentes anteriores no deben obviar el papel determinante de los socialistas: si se quiere coronar a Pedro Sánchez, el PSOE deberá entenderse con la 'Aldaketa', y en caso de una colisión de trenes en Navarra, deberán optar en cada caso por la 'Suma' o el 'Cambio'. Ni qué decir tiene que no les falta experiencia en ello, teniendo en su carrera un Urralburu con ikurriña, un Otano amado por convergentes/ 'alkartasunos', y un Jiménez deseado por Barcina. Todo puede ocurrir según lo digan Sánchez y Chivite (o 'Txibite').