Te acompaño
Publicado el 11/03/2019 a las 17:57
A veces, sobre todo en tiempos difíciles, las personas no están receptivas. A veces acompañar al consumidor en su día a día es suficiente. A veces lo último que el cliente quiere es motivación. Y no es por ausencia de optimismo, ni siquiera es por desesperanza aprendida. Es porque a veces lo único que queda es ser realista. Tanto hablar de recuperación, tanto hablar de felicidad y mostrar campañas bonitas, agota. No hay por qué estar siempre bien o ser feliz; no hay por qué ser fuerte, a veces ni siquiera se es. En esos momentos acompañar al consumidor ya es bálsamo y no hace falta nada más.A veces mejor callados; a veces mejor invisibles. Porque en marketing como en la vida, lo importante es respetar los tiempos. Precipitarse y saturar al target es una opción. Pero ganando también se pierde. A veces lejos es mejor que cerca; a veces descansar es la única opción. Siempre se ven nubes cuando empieza a llover pero no siempre llueve cuando hay nubes.Ponerse en el lugar del otro (de igual a igual) ofrece pistas de calidad a cerca de cómo diseñar estrategias eficaces. Acompañar no es influir ni convencer. Acompañar no es aprovechar para... sino estar presente. Estar presente es tanto como respetar los procesos de las personas. Y te aseguro que las ventas llegarán solas si eres capaz de acompañar. Porque tu cliente no solo vuelve por el producto. Más bien por los engramas que activas en él cada vez que va. Aunque no digas nada. Aunque no te compre en el momento. Aunque pienses que se te irá. La persona que se siente respetada siempre vuelve. La que no, tarde o temprano se irá. Y te aseguro que no olvidará quién le acompañó aunque fuera con su silencio, y quién no tuvo escrúpulos en su forma de actuar. Y descubrirás que en marketing como en la vida, no todo vale para alcanzar tus objetivos, que tu guerra no es la de otros y lo importante de saber cuándo parar. Porque la manipulación y la saturación acaban siendo aborrecidas... hasta por quienes creías que nunca te llegarían a cuestionar.