Un bosque de edificios
Actualizado el 11/03/2019 a las 08:18
La ciudad andaluza de Sevilla, se encuentra al sur de la península ibérica, lo que conlleva un agradable clima durante los meses de otoño e invierno, no obstante durante los meses calurosos de primavera y sobre todo verano se dan temperaturas muy elevadas, lo que provoca que a determinadas horas sea prácticamente una misión suicida salir a la calle. Esto tiene repercusiones en el medio ambiente debido a que los aires acondicionados están funcionando durante largos periodos de tiempo. Y aunque muchos extranjeros vengan a Sevilla buscando su clima y horas de sol, pienso que se pierde mucho turismo a causa de tan altas temperaturas. Sin embargo, todo tiene una solución, Sevilla cuenta con numerosos parques con bellos ejemplares de grandes árboles como los magnolios y ficus del parque de Mª Luisa. A pesar de ello si el número de árboles se incrementase en calles, arriates, rotondas o cualquier zona verde que admitiese estos seres vivos, conseguiríamos aumentar el porcentaje de sombras para refugiarnos del abrasador sol. No hablo de naranjitos de crecimiento lento, sino de árboles que tengan un crecimiento rápido y una copa de gran volumen, para que así en pocos años, grandes sombras abarquen toda Sevilla, generando una ciudad más fresca y agradable de visitar.