Que conste en acta: quise escribir
Actualizado el 29/01/2019 a las 15:02
(Sigue.) No es malo tener buen saque, si luego se queman las calorías ingeridas mediante el trabajo realizado o el deporte llevado a cabo. Las gracias te las debo dar yo a ti, por tu generosidad. Tomo en consideración tus palabras y recordaré tu comentario laudatorio por mi acierto cuando me equivoque. Ergo, hoy no me consideraré un genio para, cuando meta la pata pronto, que la meteré, seguro, tampoco me vea como un idiota. Que sepas que no me ha molestado tu sarcasmo (quien es adicto a elaborarlos y erogarlos entre sus congéneres debe avenirse del mejor modo a admitirlos y recibirlos, sin formular queja). Que conste en acta: quise escribir “pata”, pero lo que se leía y salió fue “peta” (que, a mí, al menos, no me peta o agrada, no, sino que tal vez me agreda; no conozco a nadie que tenga dos dedos de frente, sea hembra o varón, al que le guste errar, pero, como de todo hay en la viña del señor, acaso las/os haya y no faltará quien las/os halle; como aseveró el torero Rafael Ortega, “el Gallo”, el día que le presentaron al filósofo José Ortega y Gasset, “hay gente pa —ra— to —do—”). Quizás porque yo, como soy pato, de mote (hijo de Eusebio, “el Pato”, en Cornago, La Rioja), velis nolis, quiéralo o no, de vez en cuando, o de cuando en vez, como errare humanum est, metí, meto y meteré la pata. Voy a responder a tus gracias, intentando imitar a un combinado o mixto entre “el Gallo” mencionado arriba y el “Tío Coles”, personaje de un sainete (“La bolsa o la vida”, del aragonés, creo, Joaquín Castro Les, que el Padre Pedro María Piérola García amplió y puso al día), que representamos muchas veces en Navarrete y Logroño: “Pos, de ná”. Otros (beso y abrazo, de tu amigo Otramotro).