La adolescencia de Julián Gayarre
Publicado el 26/01/2019 a las 08:56
Ha quedado en la penumbra el período de la vida de Julián Gayarre que se extiende desde su etapa escolar hasta su aparición documentada en Lumbier. Óscar Salvo, en su biografía ‘Julián Gayarre, la voz del paraíso’ acude al testimonio de F. Fernández Girbal y da por verosímiles unos primeros años de Gayarre dedicado como pastor del rebaño de la familia pero no lo da por seguro. Podemos revelar que Gayarre ha permanecido esos años en Esparza de Salazar, confiado a la familia Landa como aprendiz de herrero. Afortunadamente, para esa etapa de adolescente de Julián Gayarre contamos con el testimonio de María Petra Miqueleiz Landa, la actual vigente y lúcida Marichu en sus ciento cuatro años vivaces y alegres, que queda confirmado por una serie de datos coincidentes que explican y dan razón de la aparición de Gayarre en Lumbier. Hacia 1859 la familia Landa queda sin sucesión masculina. Entra en la casa Nicolás Miqueleiz que casa con Joaquina Landa y se cierra la herrería. Gregoria Landa, una de las hijas de la casa que ha contraído matrimonio con el herrero Cipriano Quilliri Aristu de Lumbier, media para que Sebastián Gayarre se traslade con ella a Lumbier a proseguir su aprendizaje de herrero con el maestro Quilliri. Y en Lumbier, Sebastián Gayarre completará su formación como herrero. En 1863 Sebastián es ya un fornido mozo roncalés y ya localizado en Pamplona.
Ernesto Barea Amorena, claretiano.