Practicar la empatía
Actualizado el 28/01/2019 a las 15:19
18 de enero; 09,10 de la mañana. Me dispongo a llamar al número de teléfono que previamente he buscado por internet y que se me facilita como "atención al cliente" del Gobierno de Navarra. Me contesta una sra/ srta (por llamarla educadamente puesto que en ese momento no me lo pareció) a la cual tras exponerla brevemente mi "problema", me contesta con un seco "si no me da más datos, no puedo ayudarla" y me cuelga. Pero mire usted, ¿cómo voy a darle más datos si carezco de ello y es ese el motivo de mi llamada?. Entiendo que usted no era la persona que tenía que resolver mi entuerto, pero sí orientarme o facilitarme algún teléfono al que poder llamar para solventarlo. Así que con todo el nerviosismo, la indignación y la impotencia aún presentes, tuve que "buscarme la vida" por otro lado. No suelo hacer uso de estos medios para manifestarme pero me parece deshumanizador y humillante el trato recibido al amparo de un auricular. Sé por experiencia lo difícil que puede resultar a veces trabajar para el público pero eso no da ningún derecho a ningunear a nadie. Estas letras no van dirigidas a esa persona (quiero pensar que un mal día lo puede tener cualquiera aunque le aconsejaría que practicase un poco más la empatía), si no a esas otras personas que se cruzaron ese día en mi camino y gracias a su profesionalidad y buen trato, aclararon por fin mi enredo.