Sobre la caza en Bardenas
Publicado el 17/01/2019 a las 09:22
Una vez más tenemos que denunciar la situación de la caza en Bardernas. Después de tener el año pasado el coto cerrado por falta de poblaciones cinegéticas, este año el panorama sigue siendo desolador, muy poca perdiz (creo que menos que hace dos años), liebre cerrada por poca población y enfermedad y conejo ausente, después de miles de repoblaciones. A todo esto, la Junta autocomplaciente sigue sin respuesta a las necesidades de los cazadores que somos el colectivo más numeroso de los congozantes.
Se quiere repartir 400.000 euros por ente congozante (no parece lógico que Tudela con 35.000 habitantes tengan el mismo trato que los cinco monjes de la Oliva). En ningún sitio de las Ordenanzas aparece que la Junta tenga que repartir este dinero, antes debería generar un patrimonio propio para cuando no existan estos cuantiosos ingresos del Polígono, porque entonces seguro que no podrá contar con aportaciones de los entes congozantes para cubrir el presupuesto. Lo que hay que hacer es gastar más en mejorar los congoces, sobre todo en la caza que ya vemos cómo esta.
En mi opinión, basada en la experiencia de 50 años como cazador de Bardernas y del sentido común, el problema de la caza radica en la desertización del territorio que se ha producido por falta de lluvias, los venenos en los campos y la presión excesiva del ganado ( 120.000 ovejas entraron en Bardenas según está publicado los años 2008 y 2009, hoy no conocemos cuántas entran, pero esta presión ha contribuido a la desaparición de mucha vegetación que es primordial para que las especies, sobre todo la perdiz, puedan burlar algunos depredadores -especialmente los alados tan numerosos en Bardenas-.
Hay que realizar ya un estudio científico con la Universidad y con los técnicos especialistas (podría ser subvencionado por UE), sobre la mortalidad de las especies y su posible recuperación. Mientras tanto, de modo experimental, se podrían crear pequeñas reservas de 40/50 ha, diseminadas estratégicamente por todo el territorio, que fueran refugio permanente para la caza y que fueran cercadas para ser también acotado para el ganado. Dentro de estos recintos se podría repoblar vegetación autóctona que iría reforestando el territorio. Estas reservas contarían con comederos y bebederos controlados durante todo el año. Está muy claro a estas alturas que las grandes reservas existentes no aumentan las especies, todos conocemos algunas que llevan cerradas 15/20 años y tienen menos perdices que el día que se cerró. Otro proyecto que sería positivo para el cazador de Bardenas sería la creación de un coto de caza intensivo, en algún extremo del territorio, con repoblaciones como hacen en los cotos de La Mancha, que nos permitiera poder sacar a los perros y disfrutar algunos días más, ya que con dos días de caza al año no podemos seguir, teniendo que recurrir a cotos intensivos en Aragón que han proliferado últimamente. Reconozco que este proyecto tiene muchas dificultades porque siempre hemos dado todo tipo de facilidades a la Administración para actuar en Bardenas y ahora estamos más limitados. Pero creo que todo tiene solución si nos lo proponemos seriamente y los cazadores actuamos una vez unidos.