La recurrencias de las frases hechas
Publicado el 13/12/2018 a las 09:06
Cada vez las usamos más, y es que vamos complicando la vida, quizás porque los que nos dirigen, al no ver tres en un burro, y no controlar los precios, estos van subiendo una burrada. Le pusieron a caer de un burro, decimos, de aquel o aquellos, al hacer lo que no debían, al andar como Pedro por su casa. Algunos llegan a alcanzar puestos de relieve, sin mérito alguno, y es cuando decimos que puede darse con un canto en los dientes -que por cierto, es una frase absurda, dado que, ¿a quien se le va a ocurrir semejante acción?-. Hoy escuchamos tantas promesas que decimos que no hacen más que prometer el oro y el moro, y luego vemos que la mayor parte de las veces brillan por su ausencia. Personajes de relieve, tan pronto están en babia como están en la picota, y suele ser frecuente que en sus discursos se vayan por los cerros de Úbeda. Suele ocurrir, en ocasiones, que en la clase política, si cambian de partido, digamos que cambió de chaqueta, aún cuando el intercepto no use chaqueta. Cuando se detecta corrupción decimos que se descubrió el pastel. Tener más cuento que Calleja, tirar la casa por la ventana, o ser más feo que Picio son frases también hechas, donde cuando se da el caso en alguna de sus señorías puede llegar a armarse la marimorena, y es cuando decimos eso de apaga y vámonos...