Tristeza en Sangüesa
Publicado el 28/11/2018 a las 09:18
Las trabajadoras del Organismo Autónomo Residencia Municipal de Sangüesa, tras leer el artículo de este diario publicado el día 17 de noviembre titulado “Sangüesa aprueba un aumento de la mayoría de las tasas para el 2019”, queremos ofrecer algunas aclaraciones, ya que estamos en desacuerdo con las declaraciones ofrecidas tanto por Javier Solozábal, portavoz de la AISS, como por Roberto Machín, concejal de EH Bildu, ambos partidos de la oposición. Nos ha causado verdadera indignación y tristeza vernos implicadas en esta noticia, en la que se da a entender que la subida de tasas que el Ayuntamiento de Sangüesa aplicará el próximo año al suministro de agua, tarifas de la escuela de música, instalaciones deportivas de Cantolagua y la Residencia Municipal tiene relación con la mejora de las condiciones labores que adquirimos en 2015. En palabras de Solozábal, la subida de tasas planteada para 2019 viene del “disparo de gastos, sobre todo en personal y tras la funcionarización de la plantilla orgánica de la Residencia en 2015”. En el caso de Machín, argumenta que es necesario subir las tasas de la residencia de ancianos porque “se hizo funcionaria a toda la plantilla sin hacer un cálculo del encarecimiento que iba a suponer”.
En primer lugar, ajustándonos a los hechos, queremos matizar que el proceso de funcionarización que el Ayuntamiento llevó a cabo en 2015 de forma voluntaria no solamente afectó a las trabajadoras de la residencia de Sangüesa sino también a trabajadores del propio Ayuntamiento que cumplían los requisitos que el Gobierno de Navarra especificaba y que quisieron adherirse a él. En el caso de la residencia, ocho personas cumplimos requisitos (de las cuales una ya no trabaja aquí) y el resto de trabajadoras se encuentra en régimen laboral. En ese sentido, queremos dejar claro que el hecho de que siete trabajadoras de la residencia seamos funcionarias supuso un paso en la equiparación de nuestras condiciones a las del personal del resto de Administraciones Pública de la Comunidad Foral de Navarra. Sabemos que esta equiparación ha supuesto un coste. Sin embargo, este coste refleja la situación de desventaja en la que nos encontrábamos y en ningún caso un trato de favor. Por este motivo, al realizar estas declaraciones, los ediles del Ayuntamiento están mostrando la realidad de manera sesgada e irresponsable y, lo que es peor, no están teniendo en cuenta la repercusión que sus palabras tienen en la opinión pública en general y en la de los usuarios de la residencia. Este no es un asunto menor, puesto que algunas compañeras ya se han encontrado en situaciones embarazosas en las que los usuarios culpabilizan a la trabajadora de la subida de tasas. Ante esto, nos preguntamos: ¿por qué relacionan la subida de tasas con este pequeño paso en la mejora de nuestras condiciones laborales? ¿Por qué no mencionan cualquier otro gasto que realiza el Ayuntamiento? ¿Acaso consideran que nuestra función no es relevante o que nuestros sueldos son un gasto excesivo que el municipio no puede permitirse? Nosotras siempre hemos estado muy por debajo de las condiciones laborales de las que disfrutan otros trabajadores municipales, y nunca hemos tenido acceso a los convenios que firman estos trabajadores con el Ayuntamiento mejorando las condiciones de Gobierno de Navarra. Se mire por donde se mire, es una vergüenza.
Por todo ello, reivindicamos que se ponga en valor el trabajo de los cuidados y recordamos que el 70% de las trabajadoras de la residencia somos mujeres. Estamos cansadas de ser el comodín que utiliza el Ayuntamiento para ponernos como excusa cada vez que tiene que justificar subidas de impuestos, gastos y pérdidas y de comprobar el machismo que todavía subyace en nuestras instituciones. La residencia es el lugar donde cuidamos a nuestros mayores. Desgraciadamente, parece que sólo se acuerdan de ella para mencionar los enormes gastos que, a su juicio, conlleva su mantenimiento.
Nuria Ortiz Claraco y Laura Pejenaute Izurdiaga, delegadas sindicales en representación de las trabajadoras de la Residencia Municipal de Sangüesa.