Qué adagio: "hecha la ley, hecha la trampa" (1)
Publicado el 08/11/2018 a las 19:10
QUÉ ADAGIO: “HECHA LA LEY, HECHA LA TRAMPA” Como lo precipuo, primero o principal debe ir delante, en cabeza, ahí va, sin ambages ni demora, mi condena sin paliativos del intento de atentado preparado por el vigilante de seguridad Manuel Murillo, que, en un grupo de whatsapp, amenazó con devenir, disfrazarse o metamorfosearse en el francotirador con ínfulas que iba a abatir de un tiro preciso a Pedro Sánchez; mis sentidas muestras de solidaridad con el presidente; y, asimismo, mi más sincera enhorabuena a los Mossos d´Esquadra por haber abortado o frustrado dicho magnicidio. Desconozco si Pedro Sánchez (a quien, debido a sus ostensibles bandazos, a su incontrovertible condición de político veleta, la hemeroteca va dejando un día sí y otro también, ora en cueros, ora en feo) ha leído alguna obra de Arthur Schnitzler; ignoro si alguien cercano al presidente del Gobierno de la Nación ha leído algo del dramaturgo y narrador vienés. De lo que no me cabe la menor duda es de que (eso deduje o pensé que había acaecido, al menos), por el medio que fuera, Sánchez había tenido conocimiento de una de las célebres frases proferidas y/o escritas por Schnitzler, cuando, nada más conocerse la sentencia de la trama “Gürtel” (jueves, 24 de mayo de 2018), que condenaba, amén de a los principales gerifaltes de la misma, también, por corrupción, al Partido Popular como partícipe a título lucrativo, porque esa fue la causa, el motivo o la razón que desencadenó que Sánchez presentara, huyendo de la procrastinación, la cabal y oportuna moción de censura contra el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy, que, a la postre, dio el resultado apetecido para el candidato de la misma y con sus huesos en el Palacio de La Moncloa. Y tres cuartos de lo propio ocurrió cuando el pasado miércoles Sánchez pronunció estas desiderativas palabras, “que nunca más los españoles paguen este impuesto (se refería al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, IAJD) y lo pague el sector financiero, la banca”. En ambos casos, el presidente seguía (fuera consciente de ello o no) una recomendación del autor citado arriba, Schnitzler: “Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida”. (Continúa)