Sobre la Avenida Pío XII
Actualizado el 07/11/2018 a las 08:30
Ya lo siento ser tan persistente en el tema pero no puedo esperar a que se acaben las obras para llorar. Prefiero ir llorando poco a poco e ir ensayando el requiem por la Avenida Pío XII...
Voy a señalar dos temas, uno que considero de primera urgencia y es eliminar en su totalidad los pivotes o bolardos que se están colocando como elementos de protección del carril bici. Y otro que es el de los pavimentos que se están colocando en los pasos de peatones. Por cierto, que no sé por qué se llama carril-bici cuando las bicis no van solas sino que las manejan personas por lo cual deberían llamarse carriles ciclistas y si les pasa algo a las bicis resulta que les pasa algo a esas personas. Seguramente es una obviedad pero su matiz a la hora de legislar o construir algo para ellos es importantísimo.
Respecto a los bolardos como elementos que definen el carril-bici son contundentes y muy visuales pero con una característica que los hace totalmente desaconsejables y es que, si se produce cualquier caída o accidente en la carril bici, el resultado de chocar con los mismos va a resultar siempre gravísimo o mortal. Repito: mortal.
Los motoristas solicitan que se protejan los soportes verticales de las biondas en los bordes de las carreteras por la negativa experiencia acumulada y ahora a los ciclistas vamos a ponerles esos pivotes verticales horribles y peligrosísimos. No quiero ni pensar el ciclismo de familias con niños pequeños, adelantamientos en el carril bici o choques con peatones, etc. El resultado va a ser necesariamente muy peligroso o fatal.
Tal vez alguien recuerde la famosa recta de Arguedas con sus 7 km en línea naturalmente recta. Alguien colocó un arbolado estupendo en ambos lados que en verano proporcionaban sombra la mar de agradable. Pues bien, esos árboles fueron un elemento tan negativo que provocaron la muerte de numerosas personas hasta que finalmente fueron retirados en su totalidad. Y respecto a los pasos peatonales se están ejecutando incumpliendo el Decreto 561/2010 de obligatorio cumplimiento que nos indica claramente: “otra franja de pavimento indicador direccional entre la línea de fachada y el pavimento táctil indicador de botones”. Esta franja direccional pretende encaminar a la persona invidente hasta la franja de botones. Por esa razón se incluye en el Decreto la necesidad de esa franja indicadora como obligatoria. Y queda claro que esa franja indicadora debe conectar completamente la línea de fachadas con la franja de botones y, por ello, no se entiende que esta franja deje de ser continua en un tramo por pequeño que este sea. Llegado a éste punto la persona invidente se va a encontrar confundido al desaparecer de repente su tabla de salvación que es la franja indicadora.
Como en el Ayuntamiento no hacen ni caso me la doy pues, como leí recientemente, los errores son fascinantes.
Paco Monente Zabalza