Adenda a "Libertad de expresión sin excepciones" (2)
Publicado el 02/11/2018 a las 11:17
(Sigue.) Íñigo Erre que erre, marrando el rejón, sostiene, asimismo, que Vox profiere “lo mismo que piensa el PP, lo mismo que piensa Ciudadanos”. Y es que el niño adulto parece un adulto niño que tiene el don, la facultad o la virtud de saber qué piensa él y, además, qué piensan todos los demás. Se comenta, se dice, se rumorea, que incluso pensó antes que yo mismo lo que este menda está escribiendo ahora, tras decidir disfrazarse de un afiliado coñón o simpatizante zumbón de Vox, que no lo es (guasón, sí, mucho), para su exclusivo solaz. ¿De quién? ¿De Erre que erre, marrando el rejón, de servidor o del atento y desocupado lector, sea ella o él, de estos renglones torcidos? Pregúntenle al Niño Dios, al Omnisciente, porque lo sabe todo, es un claro sabelotodo. ¿Alguien lo duda? Dado que no veo que nadie haya osado levantar la mano, lo haré yo. Lo dudo yo. Abundo con Vallespín en el argumento o razón que sostiene en el último de los parágrafos que contiene el artículo citado, donde concluye: “El riesgo de este tipo de posturas es que el político que así procede se arroga la capacidad de suplantar lo que al final corresponde decidir al ciudadano y solo a él, si desea votar por unos u otros. Satanizar al adversario hasta el punto de desear excluirlo del propio juego político es el camino más rápido para acabar con el pluralismo político. Estamos, en efecto, jugando con fuego”. Ángel Sáez García angelsaez.otramotro@gmail.com