Adenda a "Libertad de expresión sin excepciones" (1)
Publicado el 02/11/2018 a las 11:15
ADENDA A “LIBERTAD DE EXPRESIÓN SIN EXCEPCIONES” El domingo pasado, 28 de octubre de 2018, en la página 25 del diario EL PAÍS, leí el artículo prudente, sensatísimo, titulado “Bomberos pirómanos”, donde su autor, Fernando Vallespín, sostenía, entre otras ideas, esta, que “lo que venía siendo el ideal liberal del respeto por las opiniones que no compartimos y la libre y pausada discusión racional entre ellas ha pasado a la historia. Solo merecen respeto nuestras opiniones; las de los contrarios deben ser exorcizadas públicamente como anatema y perseguidas con inquina por las nuevas hordas inquisitoriales que proliferan en las redes y, ay, también en la misma prensa. No es de extrañar así que hayamos entrado en una escalada insoportable de descalificaciones y ostentosas salidas de tono por parte de muchos responsables políticos. El incentivo reside precisamente en esto”. ¿Qué hizo, por ejemplo, Íñigo Errejón, el secretario de Análisis Estratégico y Cambio Político de Podemos cuando declaró que Vox “viene a amontonarse” a las opciones “instaladas en la crispación”? A mí, al menos, no me extrañaría nada de nada, que alguien de Vox, que a su condición de afiliado o simpatizante al ideario de dicha formación, añadiera su proverbial y reconocida adicción a la coña, retranca o zumba, pudiera contestarle al respecto lo siguiente: El secretario de Parálisis Estratégico y Rancia Política de Podemos, Íñigo Errejón (acrónimo o contracción de Erre que erre, marrando el rejón) ha asegurado que Vox “viene a amontonarse” a las opciones “instaladas en la crispación” que, según su criterio, carente de misterio, son PP y Ciudadanos, que comparten el ideario con Vox, pero no se atreven a reconocerlo, como lo hace él (vocablo ambiguo, sí, porque pudiera referirse a Vox y/o a Errejón), sin ambages. (Continúa.)