El estado de 'berberetxo'
Publicado el 21/08/2018 a las 08:32
Como hombre de leyes, no soy especialmente partidario del movimiento okupa. Pero, a la vista de los últimos acontecimientos, no puedo menos que confesar mi admiración por los moradores del gaztetxe Maravillas. Porque, que veintidós pelaos dobleguen a todo un estado de derecho, con su gobierno, sus jueces y las incontables policías que pagamos, es todo un logro.
La enseñanza que nos deja este episodio es que quien resiste gana. Olvidémonos ya de la ley, la autoridad y demás conceptos que hasta ahora creíamos sagrados, pues todos ellos ceden ante un sueño, por ilegal que sea, si se persigue con tenacidad. Si algo ha quedado claro es que los okupas han creído en su misión más que los teóricos garantes de los valores democráticos en el cumplimiento de sus obligaciones. A raíz de lo cual podemos proclamar solemnemente en Navarra el estado de ‘berberetxo’.
El papelón de unos y otros es para recordar. Iniciar de madrugada, con un año de retraso, una operación policial que se prolongó no sé cuántas horas para largarse dejando el inmueble listo para su reokupación está al alcance de Pepe Gotera, Otilio, y pocos más. Si yo fuera juez estaría dudando a quien atizar con el mazo. Si fuera policía foral, tendría decidido que la próxima vez que la consejera Beaumont -ese regalico que debemos a Araiz- me llamara para una ekintza semejante empezaría a bajar los dedos de la mano, a excepción de ése en el que usted está pensando. En una democracia digna de tal nombre, la responsable de este desaguisado estaría en la cola del Inem. Aquí, lejos de ello, esta hazaña la refuerza en el puesto.
Lo que ahora hemos de hacer los demás es adaptarnos a las nuevas reglas de juego. Aquí va una sugerencia. En junio del año que viene, cuando le toque aflojar una pasta gansa en la declaración de la renta que antes de que el cuatripartito gobernara le salía a devolver, se planta y dice que verdes las han ‘segao’. Porque lo que a usted le va es la autogestión de sus recursos. Para favorecer, por ejemplo, la conciliación familiar confraternizando con pueblos sometidos también al yugo imperialista español. O sea, irse una semanita a Salou con la parienta. Lo importante es no cejar en el empeño. No hace falta enredarse con argumentos de derecho tributario. Basta con parodiar al gran Gila. Llame a Hacienda y diga, “¿Está Mikel Aranburuuuu? Pues que se ponga”. Y, a partir de ahí, diálogo. Mucho diálogo. Pero sin olvidar que es usted quien lleva la iniciativa. Quien decide dónde y cuándo se negocia. El consejero quizás se muestre inicialmente renuente y apele a argumentos tan caducos como la imperativa observancia de la normativa fiscal. No se venga abajo. Recuerde que el que resiste gana. Si la negociación encalla, pase al plan B, que consiste en decirle a Mikel que, o atiende a sus peticiones o llama a la peña y le monta una kalejira hasta la mismísima consejería de Hacienda. Mano de santo. El asunto concluirá con la portavoz Solana accediendo a sus deseos por prudencia, ante la gravedad de la situación.
Si quieren que este sindiós dure cuatro años más, su candidata para las elecciones de 2019 se llama Uxue y se apellida Barkos. Encabezará de nuevo la lista de Geroa Bai, que incluirá esta vez al bombero torero y sus enanitos, retirados ya de los ruedos, que se han ofrecido a entrar en el Parlamento Foral pues, convertida la política navarra en una charlotada, es indudable que su experiencia resultará de gran utilidad.