Fútbol y Selección Española

Pedro Pegenaute Garde|

Publicado el 07/07/2018 a las 09:08

Me parecería poco serio que el presidente de la RFEF siguiese en su cargo. Él es -mal que le pese y no los futbolistas- el auténtico responsable de la debacle de España en el Mundial, de la debacle precisamente de quienes le vinieron aupando a su liderazgo sindical -los propios futbolistas-y después a su actual cargo. “Cría pues cuervos...”. Incapaz de imponer a su Junta Directiva su propia palabra y su propio acuerdo, pactados con el mismísimo Julen Lopetegui, con Florentino Pérez, el Presidente del Real Madrid, y con los mismos jugadores. Incapaz de convencer del acuerdo a su Junta Directiva fue capaz de cargarse al entonces seleccionador español Julen Lopetegui y situar al frente de la Selección a Fernando Hierro, fichado exclusivamente para ser Director Técnico de la Federación. Pues ahora Rubiales, cosechado el fracaso, que asuma su responsabilidad dimitiendo. Ahora que propició el desastre de la Selección Española echando a Lopetegui y se cargó con ello dos años de un trabajo impecable por parte de éste y concluidos, cosa que intentan ahora ocultar la federación de fútbol y algunos de sus acólitos, con un éxito incuestionable -como fue no haber perdido la Selección en esos dos años ni un solo partido, que se dice pronto-.

Es así, y no hay por tanto excusa ni pretexto para la continuidad en el actual cargo del señor Rubiales: en cuestión de gestión un palurdo, según el ex seleccionador nacional de fútbol Javier Clemente que, además de fútbol, de los entresijos de la Federación de Fútbol parece saber mucho. Palurdo el señor Rubiales según Clemente y, desde luego, o eso o un sectario, o ambas cosas a la vez. Palurdo si él ignoraba, como parece lo ignoraban algunos de sus colaboradores, que lo hecho por Lopetegui - fichar por el Real Madrid al tiempo que continuaba en su puesto de Seleccionador- lo han hecho en este país y fuera de él otros insignes deportistas; así, Kubala, que fichó por el Barcelona siendo Seleccionador y siguió en su puesto sin que nada pasara, y Luis, que siguió de Seleccionador tras fichar por el Fenerbahce, y sin ningún problema. Y sectario, digo, si la íntima razón de la Junta Directiva de la RFEF para imponer a Rubiales que cesara a Lopetegui fue, máscaras afuera, porque había fichado por el Real Madrid. ¿Fue eso? Si así fuera, entonces, con Rubiales debería irse toda su Junta. Una Junta ya no solo incapaz de respetar la franqueza y decencia de Lopetegui al decir públicamente su fichaje si no, aún más, incapaz de respetar el derecho de un club de su Federación (dentro de los cauces legales) de fichar a quien quiera y cuando quiera, en este caso a su entrenador pero que bien podía haber sido a un jugador, como en este mismo Mundial lo están haciendo varios clubs.

Por lo tanto, nada que justifique lo hecho por Rubiales y su Junta; menos aún, tras el fracaso de una Selección como la española que, en el peor de los pronósticos, estaba llamada a cosechar varios éxitos, nunca a ser eliminada como lo ha hecho. Ni menos en octavos por una selección como la rusa, decentilla pero no mucho más.


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