¿Alguna religión a seguir?

Mario Varela Pérez|

Actualizado el 20/07/2018 a las 14:18

Son tantas y de tal diversidad que es imposible poder discernir fácil y con garantías de éxito. Los múltiples pueblos que habitan en este gran globo se han visto arrastrados por las no menos extensas ofertas de las sectas que pululan con un saco de particulares razones espirituales, con las que tratan de acaparar la mayor cuota de adeptos. Y es que los sufridos discípulos somos muy deseados, porque aportan a las congregaciones suculentos beneficios en forma de soporte que de continuidad a la historia particularmente ajustada a cada programa. Con diferencias en su forma pero iguales en su fondo no queda esquina en la Tierra que no exista algún grupo idealista con sus redes permanentemente lanzadas a la espera de engrosar el número de capturas. A cada uno de nosotros por diferentes razones nos ha tocado dar curso al desarrollo espiritual en lo que técnicamente y con sabiduría demostrada decía el poeta, yo soy yo y mis circunstancias, y no le demos más vueltas, a menos que uno tenga la suerte de ver con meridiana claridad porque esta donde esta, seguirá disfrutando o padeciendo según cada caso y de forma en cierto punto forzada por los ambientes sociales y de la religión que le ha tocado en suerte. Cada una tiene a sus fieles sujetos por eses hilos inmateriales, como son la falta de confianza en uno mismo que se demuestra día a día cundo se ve la necesidad que las masas tienen de mirar a un mito que les dé ese apoyo echado en falta y sobretodo el miedo a lo desconocido. Ese desconocido vendido como gran salvador o terrorífico castigador de nuestras buenas o malas acciones. Las buenas o malas acciones si son la substancia que a cada uno le dejara vivir o no el libertad, o por el contrario siempre sentirá esa losa encima como es el sentimiento de culpa No hace falta exprimir mucho el cerebro para pensar que hasta el más convencido hubiera sentido y opinado lo mismo de haber nacido en el entorno de cualquier otra religión aun siendo diametralmente opuesta. Como de momento ninguna afinidad religiosa ha podido demostrar de forma palpable que su ídolo está ahí y cualquiera de nosotros pueda corroborarlo, lo más lógico será que cada uno se mire él con sus circunstancias, practique la buena conducta con sus congéneres, mire hacia delante sin depositar todas las esperanzas en algo etereo que algún día pueda venir a salvarle las castañas del fuego. 

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora