Por pedir que no quede

Raúl Montero Gil|

Actualizado el 19/05/2018 a las 09:15

Cuando uno busca trabajo, más allá de la ansiedad o estrés que eso supone, se encuentra con todo tipo de ofertas, algunas de ellas propias de una novela de Terry Pratchett. Si este hubiera vivido en España, más concretamente en nuestros tiempos, el material con el que crear aventuras para Rincewind hubiera sido extenso. Su cinismo hubiera ayudado a llevar mejor lo de buscar un empleo, ya que las ofertas que circulan es mejor tomarlas con humor. “Se piden X años de experiencia”, pero a un sueldo de iniciado. “Solo se aceptan personas acostumbradas a trabajar bajo gran presión”, y ya uno se puede esperar lo peor. “Remuneración según valía”, vaya, que nos darán lo mínimo que aceptemos. Por pedir que no quede, es comprensible. Lo que pasa es que, de tanto apretar las piezas, estas acaban por romperse. ¿Cuánto aguantaremos? Es la gran pregunta. Ellos no sufren desgaste alguno.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora