Por pedir que no quede
Actualizado el 19/05/2018 a las 09:15
Cuando uno busca trabajo, más allá de la ansiedad o estrés que eso supone, se encuentra con todo tipo de ofertas, algunas de ellas propias de una novela de Terry Pratchett. Si este hubiera vivido en España, más concretamente en nuestros tiempos, el material con el que crear aventuras para Rincewind hubiera sido extenso. Su cinismo hubiera ayudado a llevar mejor lo de buscar un empleo, ya que las ofertas que circulan es mejor tomarlas con humor. “Se piden X años de experiencia”, pero a un sueldo de iniciado. “Solo se aceptan personas acostumbradas a trabajar bajo gran presión”, y ya uno se puede esperar lo peor. “Remuneración según valía”, vaya, que nos darán lo mínimo que aceptemos. Por pedir que no quede, es comprensible. Lo que pasa es que, de tanto apretar las piezas, estas acaban por romperse. ¿Cuánto aguantaremos? Es la gran pregunta. Ellos no sufren desgaste alguno.