Mar de plástico
Publicado el 18/05/2018 a las 11:58
Hace ya unos meses que me dí cuenta de que vivimos rodeados de plásticos. Desde el cepillo de dientes hasta las carpetas de la oficina pasando por los envoltorios de la comida que compramos. También me dí cuenta de que es sorprendentemente pequeño el conjunto de personas de nuestra sociedad que son realmente conscientes de ello. Nos negamos a saber de dónde vienen y a dónde irán las cosas después de pasar por nuestras manos, y la triste verdad es que no desaparecen de la noche a la mañana. Si no queremos verlo lo tiramos al océano o lo llevamos a una zona escondida lejos de nuestra vista, porque parece que ojos que no ven corazón que no siente. Pero este corazón es nuestro planeta y si no cambiamos de actitud pronto dejará de latir. Tenemos que dejar de mirar hacia otro lado y exigir que las cosas se hagan de otra manera porque sino acabaremos asfixiados entre los bonitos e innecesarios envoltorios que llevan una gran parte de nuestros objetos cotidianos. Existen muchas alternativas respetuosas con el medio ambiente y creo que se merecen que les demos la oportunidad de entrar en nuestras vidas de la misma manera que nuestros descendientes se merecen que les dejemos un buen lugar donde vivir. Un lugar con agua potable, aire puro y un sistema de control de residuos responsable en el que se apueste por reparar antes que reemplazar y por reciclar antes que por fabricar.