De nuevo, las pensiones
Publicado el 11/05/2018 a las 08:30
Se nos olvida o no interesa decir que una gran mayoría de los pensionistas de hoy son aquellas personas que nacieron en la guerra o en la posguerra civil española. Son aquellos niños que conocieron el hambre, toda clase de carencias y algunos hasta calamidades, que por circunstancias de la dictadura no conocieron la libertad hasta bien entrados en años. Aquellos que no tuvieron la oportunidad de estudiar y que a los 14 años comenzaron a trabajar -muchos a los 13 y otros, inclusive, a edad más temprana-. Por otra parte, se nos obligó a realizar un servicio militar (creo que ningún partido político ha solicitado que los meses de mili fueran reconocidos como cotizados a la Seguridad Social). Somos los que, gracias a nuestro esfuerzo, dedicación y trabajo, se materializó una clase media que hizo posible la democracia después de la muerte de Franco.
Pues bien, una mayoría de estas personas se pensionaron con más de 40 años de cotización y ahora se nos dice que la revalorización de las pensiones con la inflación no es el modelo que implantará el Gobierno en el futuro. Sin embargo, en estos últimos días se nos había informado que había dinero para el rescate de las autopistas, para la subida de los sueldos de policías nacionales y de guardias civiles superiores al 30% en tres años, también para la subida a los funcionarios y empleados públicos del 8% en 3 años, 10.000 millones para el Ejército (no mencionaré lo de las entidades bancarias, ya que no fueron los bancos sino las cajas de ahorros las que fueron esquilmadas por nuestros políticos y sindicalistas). Y a los pensionistas se nos sube un 0,25%, un escarnio. Claro que hay dinero, lo que no hay es voluntad política.
Hay mil caminos para conseguir el dinero para subir el IPC a los pensionistas. Otros países europeos emplean entre el 14 y el 15% del PIB al pago de las pensiones y España solo el 10,5%. Ahora se sube el 3% a las pensiones no contributivas y a las pensiones más bajas y también hay algunas rebajas impositivas para las pensiones inferiores a 17.000 euros anuales (el 3% también a las viudas). A este respecto me permito indicar que las pensiones no contributivas y alguna otra nunca debieron ser pagadas con la caja de la seguridad social y, por tanto, ahora tendríamos grandes remanentes en caja para solucionar todas las subidas del IPC. Analizando las subidas, observo que se premia a los que no pagaron la Seguridad Social o a los que menos cotizaron y se castiga a los que más cotizaron... ¡El mundo al revés! Por otra parte, el gobierno central baja el IRPF a todos los ciudadanos y he aquí la paradoja para los navarros, el Gobierno de Navarra de la señora Barkos con su consejero de Hacienda no nos lo rebaja, ni siquiera lo mantiene, sino que para más inri nos lo sube, cobrando por tanto menos. Y, ante lo expuesto, saco la conclusión de que un país que no cuida a sus mayores, que premia al que menos paga y penaliza al que más contribuye es un país sin futuro. Espero que las cosas cambien, por el bien de todos.