Elecciones en Irak
Publicado el 10/05/2018 a las 20:09
Este sábado, 24,5 millones de ciudadanos iraquíes están convocados a las urnas. Son las cuartas elecciones desde el derrocamiento de Saddam Hussein. Se presentan cerca de 7.367 candidatos, de un total de 320 partidos, entre los que se repartirán los 329 escaños del Parlamento.Según diferentes analistas, se prevé que se mantenga la correlación de fuerzas que desde 2005 se reparte el poder basada en irreconciliables divisiones sectarias y étnicas, que han tenido su traducción en los violentos enfrentamientos armados que se suceden, sin tregua, entre las diferentes facciones activas durante los últimos años. A pesar de los movimientos que se ha producido en las diferentes coaliciones, el reparto de sillones parece claro: la mayoría chií continuará ejerciendo la jefatura de Estado, mientras los suníes tendrán la dirección del Parlamento. Los kurdos, minoría en el país, tendrán que conformarse, una vez más, con la simbólica presidencia de la República.Al Daua, de tendencia chií, hoy partido gobernante, se ha divido en dos listas. Por un lado está la liderada por el primer ministro Haidar al Abadi que ha integrado, más como modo de obtener un mayor número de votos que por convicción, a numerosos políticos suníes; por otro, la encabezada por Nuri Al Maliki, predecesor en el cargo de al Abadi. ISIS también juega su papel. A pesar de haber reducido notablemente su actividad, sigue atacando con virulencia a las fuerzas de seguridad en diversas zonas de Irak. Pero, sobre todo, sigue activo en la vecina Siria desde donde sus militantes acceden a territorio iraquí. Es por ello que el reto fundamental del futuro gobierno es reforzar la seguridad de sus fronteras y, decisivo, convencer a los iraquíes que viven en las regiones más afectadas por los enfrentamientos de que el Estado se preocupa por ellos y que su voto cuenta. Lo que las urnas digan en núcleos urbanos del norte, como Mosul (convertida, para ISIS, en capital de su califato), Nínive o Al Anbar, escenarios principales de los combates entre facciones, es clave.Hoy se pone la maquinaria en marcha. Veremos si los resultados fruto de los comicios del próximo sábado son la primera piedra hacia la recuperación de Irak. Hacia la recuperación de la confianza de la ciudadanía en sus representantes y en sus instituciones, y poder cerrar así, de una vez por todas, la puerta que dio paso al terror y que demasiada sangre ha derramado. Difícil se plantea pero, desde Occidente, no podemos perder la esperanza.