La lucha continúa
Publicado el 09/05/2018 a las 08:30
La mafia etarra (no toda) se ha reconvertido para “seguir luchando”, ahora sin matar, por una “Euskal Herria reunificada, independiente, socialista, y -los tiempos mandan- no patriarcal”. Lo han proclamado en una aldea francesa mediante una pantomima tutelada por el nacionalismo vasco, ese que en 1990, cuando ETA regaba España con sangre, soltó aquella infamia: “unos sacuden el árbol para que caigan las nueces y otros las recogen” (Arzallus, presidente del PNV desde 1980 hasta 2004).
El acto contó con figurantes internacionales, previo pago de sus tarifas por asistencia. Mientras, al sur de la muga, en el señorío navarro de Bertiz, dos presidentes nacionalistas validaban a distancia la ridícula función manifestando solemnemente su “alivio y alegría por el hecho histórico”, para a continuación reivindicar “la superación de la excepcionalidad en las políticas penitenciarias”. Con su mensaje, siempre equidistante, el nacionalismo vasco muestra hoy su desvelo por los asesinos de 855 personas. Antaño, con muertos sobre la mesa, el PNV clamaba, junto a otros, por una “solución política” mediante la negociación.
Hoy sabemos que el fin de ETA nunca hubiera llegado sin la acción de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a base de sangre y sudor. Pero mal haría el Estado y sus instituciones en cerrar el caso. El separatismo continuará sembrando el odio por otras vías: ayuntamientos, escuelas públicas, medios de comunicación... Ante ello, la inacción política y las concesiones sólo servirán para debilitar aún más al Estado y llevarnos a un “proceso” similar al que hoy sufre Cataluña. Y entonces, los miserables de siempre recogerán las nueces.
Manuel Sierra, coronel de Infantería