Respeto, cinismo y diálogo
Publicado el 05/04/2018 a las 08:32
Se abusa mucho de la palabra “diálogo”. Se saben las condiciones básicas para dialogar, respeto mutuo, hablar el mismo lenguaje, conocer y cumplir las leyes... pero ahí tenemos, por ejemplo, al president del Parlament catalán, el señor Torrent, que lo pide y lo pide pero que es el ejemplo perfecto con el que no se debe dialogar. ¿No será un ejemplo de cinismo y de caradura? ¿Cómo hacerlo con una persona que debe de representar a todos los catalanes y que aparece con el lacito amarillo y montando mítines independentistas en la misma sede que dirige? Así es imposible. Y el buen señor sigue y sigue a horcajadas en su sillón, a pesar de haberle pedido por vía parlamentaria que dimita. Con su cara de angelito, también, sigue armando el follón del siglo. Intuyo, además, que este buen señor es un simple mandado de los que dirigen el cotarro, llámense Puigdemont, Sánchez o cualquier otro de las respectivas cúpulas del procès.
Dicho lo anterior pido asimismo a Madrid que sí, que dialogue cuando se presenten las condiciones necesarias. Y cuanto antes sea, mejor.
José-Ramón Monge Ugarte