¿Socia de segunda categoría?

Laura Salvador Irigoyen|

Publicado el 05/03/2018 a las 08:11

Desde mi adolescencia, hace ya más de 20 años, he disfrutado de uno de mis hobbies, la moto. Siempre he pertenecido a un solo motoclub, situado en Mutilva, en el que he vivido muy buenos momentos y han estado algunos de mis mejores amigos. Siempre abierto a nuevos socios, se ha ido ampliando. Y hoy en día soy la única socia con moto que ha participado en las actividades del motoclub.


La sede, anteriormente un asador, incluye una cocina que funciona como sociedad y en la que, desde hace unos años, un grupo de amigos empezó a juntarse para cenar los jueves. Son “La peña del jueves”. Pero decidieron que solo podrían estar los hombres, sin sus mujeres (no socias), algo que en su momento no me gustó pero que entendí que era un tema de ellos con ellas. La cuestión es que desde el año pasado empieza a estar abierto a cualquier socio. Incluso he oído contar a un miembro de la junta del motoclub, y asistente a esas cenas, que a un futuro socio le había comentado de participar en esa actividad en la que yo, motera, socia del motoclub, no puedo por ser mujer. Es más, no me niegan la asistencia, dicen que vaya, pero que cene sola, en una mesa aparte (algo que ya hicieron en su día con la mujer de uno de los socios asistentes ).


Quiero hacer pública esta situación porque encima se prodigan en realizar muchos eventos de colaboración con diferentes entidades sociales, lo que me hace pensar que una gran parte es para figurar: mucho salir en la foto y poco mirar hacia adentro. Ya basta de este maltrato a la mujer. Toda mi vida intentando demostrar que soy uno más del motoclub y me queda claro después de tantos años que no es así. Es denigrante tener que soportar estas actuaciones en mi vida, y encima en mi tiempo de ocio. Me indigna que exista gente con esta mentalidad, pero más me indigna la indiferencia, ya que sé de socios contrarios a mi exclusión de esa cena que, sin embargo, no han hecho nada para frenar la situación, lo que me ha llevado a darme de baja en el motoclub: ni se me quiere como mujer ni parece que tengo los mismos derechos que ellos como hombres. Parezco socia de segunda categoría, aunque pagando la misma cuota que ellos. La directiva ha resuelto que no admitir a socias asegura la supervivencia de dicha actividad y que no se trata de machismo. Impresionante los balones fuera. A quienes conozco y me conocen desde hace muchos años y estoy segura de que no tienen ni idea de lo que está pasando en el motoclub les pregunto: ¿quiere el sector masculino identificarse con estas personas? ¿Quiere el sector motero identificarse con ellas?


Laura Salvador Irigoyen, una mujer motera

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora