Javieradas: tradición, fe, cultura e historia
Publicado el 16/03/2016 a las 21:54
Un año más, el pasado sábado 12 de marzo la explanada del Castillo de Javier se llenó de miles de peregrinos unidos por la misma fe, agitando las banderas de su Comunidad o parroquia para vivir y compartir el momento más esperado de la peregrinación: la eucaristía presidida por el Arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, bajo el Castillo y al arrimo del Santo Misionero. Destacar el compartir la celebración de la Misa con los arzobispos de Zaragoza, Teruel y Albarracín, de Huesca y Jaca; y el provincial de los Jesuitas de España. El inmenso sol que brillaba gracias al azote del cierzo hizo más agradable el camino. El silencio que se produjo nada más comenzar la Santa Misa invitaba al recogimiento, a la escucha y a la reflexión. Para los creyentes es una experiencia de fe inolvidable, pero también es muy recomendable para los no creyentes o que profesan otra religión, no solo por disfrutar de los paisajes navarros, sino por conocer parte de nuestras tradiciones, de nuestra cultura, de nuestra historia; en este caso y como ejemplo, la de peregrinar hasta Javier, desde tierras navarras o desde otros lugares de España y resto del mundo.A día de hoy el ejemplo de vida de San Francisco Javier, patrono de Navarra y de las Misiones, sigue vigente. En su corta vida, llevo a cabo una intensa actividad misionera y de ayuda a enfermos y necesitados en los países en los que vivió, enfrentándose a no pocas dificultades. Aprovecho estas líneas para agradecer la labor de voluntarios, Cruz Roja, Policía Foral y Guardia civil por velar por nuestra seguridad durante todo el recorrido. Me quedo con el lema de esta Javierada: “Peregrinos de la Misericordia”, de la amabilidad, de la ayuda a los que más lo necesitan, tal como vivió San Francisco Javier.
