La energía que se queda


Publicado el 15/10/2026 a las 18:42
Cuando hablamos de energías renovables tendemos a hacerlo en términos de megavatios, emisiones, objetivos climáticos o mercados eléctricos. Son cuestiones importantes, pero quizá estemos olvidando una pregunta mucho más sencilla: ¿qué significan las renovables para el territorio en el que están instaladas?
La respuesta merece ser escuchada porque, detrás de cada parque eólico, planta solar o instalación hidráulica, hay también ayuntamientos, agricultores y ganaderos, empresas locales, trabajadores y familias. Y hay municipios que necesitan actividad económica, servicios y oportunidades para mantener su población.
Es precisamente esa realidad la que queremos mostrar desde Enercluster con la campaña RENOVABLES SÍ · La energía más positiva (www.laenergiamaspositiva.es). No desde grandes discursos, sino escuchando a quienes conviven diariamente con estas instalaciones. Porque los datos son importantes, pero cobran otra dimensión cuando se traducen en experiencias concretas.
Silvia Arrastia, alcaldesa de Barasoain, lo resume explicando que las renovables ayudan a que “los jóvenes se quieran quedar en el pueblo gracias a que los ingresos extras permiten muchos servicios y actividades”. Y esa capacidad económica adicional que aportan las renovables importa especialmente en los municipios pequeños, donde cada nuevo servicio puede marcar una diferencia.
No estamos hablando de un fenómeno excepcional. Seis de cada diez municipios navarros cuentan ya con instalaciones renovables y, según las estimaciones recogidas en la campaña, estas instalaciones generaron 146 millones de euros de ingresos únicos al ser construidos y aportan casi 25 millones de euros anuales para los municipios navarros.
También existe una convivencia cotidiana que muchas veces pasa inadvertida. Patxi Larrea, ganadero, cuenta cómo aprovecha terrenos vinculados a instalaciones renovables para su ganado: “Las ovejas están tranquilas, comen bien, si hace calor tienen sombra”. Salvador Grocin, agricultor de Falces, pone el foco en algo mucho más práctico: el mantenimiento de los caminos asociados a los parques también beneficia a quienes trabajan diariamente en el campo.
Y está el empleo. Como recuerda Pablo Paredes, técnico de mantenimiento eólico, detrás de un aerogenerador “hay muchísima gente trabajando”. Técnicos, ingenieros, transportistas, fabricantes, empresas de mantenimiento y proveedores forman una cadena de valor especialmente importante en una comunidad industrial como Navarra.
El mapa interactivo disponible en la web de La Energía más Positiva permite comprobar además, municipio a municipio, hasta qué punto parte de esta generación está ligada al territorio rural. Este mapa tiene como novedad que por primera vez se muestran los principales beneficios que las instalaciones renovables dejan en el territorio de manera integrada, interactiva y muy visual.
Todo ello adquiere además una nueva dimensión en el contexto internacional actual. Europa ha aprendido en los últimos años que la energía no es únicamente una cuestión económica o medioambiental: es también una cuestión estratégica. La Unión Europea todavía importó en 2024 el 57% de la energía que consumió, fundamentalmente en forma de combustibles fósiles. Y en enero de este año los Estados miembros aprobaron formalmente la eliminación gradual de las importaciones de gas ruso.
En ese escenario, cada kilovatio hora renovable que producimos en Navarra significa también menos dependencia energética del exterior. Navarra cubrió en 2025 con energías renovables el equivalente al 91% de su demanda eléctrica. Y esta energía autóctona y limpia no pasa por el estrecho de Ormuz ni está sujeta a tensiones geopolíticas por lo que esla expresión más tangible de autonomía energética
Por supuesto, cualquier infraestructura debe implantarse con planificación, respeto ambiental, diálogo y sensibilidad hacia el territorio. La transición energética no consiste en elegir entre conservar nuestros pueblos o producir energía limpia. José Luis Martínez Dachary, experto en renovables y medioambiente, lo formula con precisión: "El beneficio que reportan las energías renovables a la sociedad es superior al impacto que producen"
Uno de los retos es conseguir que los municipios que acogen los proyectos participen cada vez más de sus beneficios. Ernesto García, investor manager en Statkraft, recuerda el proyecto de repotenciación de Montes del Cierzo en la que "los vecinos han participado directamente invirtiendo su dinero en un parque eólico"
Porque hay una parte de la transición energética que no aparece en los megavatios instalados. Es la energía que se queda en el territorio: ingresos, empleo, actividad económica, infraestructuras, participación ciudadana, energía propia y oportunidades de futuro. Y esa también debemos medirla.
Iker Chasco, director de Enercluster