Sanitarios y pediatras nos han devuelto a Unax


Actualizado el 26/08/2026 a las 07:47
Amanece un día de finales de junio. Unax, 14 años, nervioso pensando en sus primeros sanfermines con planes de cuadrilla y cierta libertad. Lo ha vivido en casa. Ya han sacado las ropas blanco y rojo del cajón del altillo. Su hermana, 18 años, se ríe de él. Pero Unax no está bien. Fiebre alta, dolor de cabeza y un vómito. Nada más. Su ama se inquieta porque no tiene a qué atribuir el cuadro. Decide llevarlo a Urgencias de Pediatría de Virgen del Camino. Lo valoran de inmediato. Análisis, punción lumbar (líquido turbio), TAC craneal… Unax empeora rápidamente. Ingreso en UCI pediátrica. Fracaso multiorgánico. Conectado a respirador. ¿Pero cómo? ¿Pero por qué?
Malas noticias: meningo encefalitis bacteriana por un gérmen excepcional (streptococo salivarus). Mal pronóstico. Unax no mejora. Todo tipo de pruebas, análisis, estudios y seguimiento por múltiples especialistas, diversos tratamientos… Unax sigue como un trapico. Ninguna reacción. Ninguna mejoría. Pero un día, de repente, me mira, esboza una sonrisa de las suyas, mueve una mano. No paro de llorar. ¿Y si no se va y se queda con nosotros? Hay luz en su cara y por primera vez entra un poco de luz en nuestras vidas.
Pasan los días. Por fin le quitan el respirador. Lo levantan. Come. Empieza a hablar. Nos miramos como tantas veces en la vida y que pensé nunca lo volvería a ver. Nos abrazamos. Sube a planta. Mejora como un titán. Anda. Recupera su cabeza que se había ido de paseo muchos días. Nos mandan a casa. Ese día, en plenos sanfermines, vino un kiliki a visitarlo al hospital y ese día Unax bailó con el kiliki. Y en nuestras almas no ha parado ni la música ni el baile. Los sanitarios de la UCI pediátrica y los pediatras de Virgen del Camino y todo, todo, todo el personal nos han devuelto a Unax. Para que baile, ame, ría, llore y VIVA. ¿Se puede hacer algo más maravilloso en esta vida? Gracias, gracias y gracias a nuestra sanidad pública navarra.
Bea Aizkorbe. Madre de Unax