Falta de empatía y de tacto en una villavesa


Publicado el 15/08/2026 a las 05:00
Soy una persona con un 78% de discapacidad. El otro día tras recibir mi tratamiento de fisioterapia me disponía a volver a casa en la villavesa. Para llegar utilizo un andador de cuatro ruedas. Al montarme, me senté en las sillas rojas reservadas para esta causa.
De pronto, una mujer, al verme sentada, me dijo que a ver por qué no dejaba sentarse a la gente mayor siendo tan joven. Lo que no se había fijado era en el detalle de mi discapacidad. Se lo expliqué y seguía porfiando.
En este momento, un encanto de mujer de nombre Mari Carmen le explicó lo mismo que yo le había dicho. Gracias infinitas a Mari Carmen y me gustaría concienciar a la otra señora para pensar un poquito antes de abrir la boca.
Marta Ibáñez