Eclipse: ¿de verdad hacen falta tantos consejos del Gobierno de Navarra?


Publicado el 08/08/2026 a las 05:00
Confieso que empiezo a agobiarme con el próximo eclipse total de sol. Lo veía como algo sin mucha importancia pero veo que ha despertado un gran interés a nivel internacional. Por los consejos de los expertos del Gobierno de Navarra, parece que ir a ver el eclipse es como ir a la guerra: llevar dos litros de agua, llevar provisiones. El móvil cargado y una batería de repuesto. El depósito de gasolina lleno con al menos dos días de antelación. Peligro de colapso de las farmacias. Llevar un mapa por si te pierdes y no hay internet. Llevar el número de emergencias preparado.
Digo yo que también habrá que llevar un paraguas con filtro ultravioleta y una bengala para que te localicen. Revisar el coche, los frenos, el líquido limpia cristales, cambiar el aceite, comprobar el dibujo de las ruedas, etc. Ojo, 12 de agosto en las Bardenas. Tela.
Me suena a como cuando los expertos de la televisión aconsejan, en días de mucho calor, ir por la sombra o no hacer ejercicio a las dos de la tarde. Y beber mucha agua. Eso es para todo.
Habrá más de mil policías en las carreteras. Campos cerrados con acceso de pago para ver todos juntos el eclipse. Hay quien cree que solo se verá en los recintos señalizados. Y abandonar el lugar respetando el orden de llegada, como en el súper.
Dicen que se espera la llegada de un millón de visitantes. Pero el Gobierno de Navarra y los Ayuntamientos solo han previsto observaciones para 50.000 personas (el cinco por ciento) y autobuses para 1.200 personas. Eso da para 24 autobuses de 50 plazas. Como van a hacer dos viajes, se queda en 12 autobuses. Vaya con la movilidad sostenible y la accesibilidad.
También dan un poco de risa las instrucciones para ponerse las gafas en 10 sencillos pasos. Complicado lo veo. Pronto editarán manuales sobre cómo ponerse los pantalones (asegurarse de que los botones van delante, y así). Y siempre habrá quien lo haga mal, seguro.
De todas formas, un buen amigo que entiende de esto me ha convencido de que el espectáculo va a ser maravilloso. Él ya lo vivió en París en 1999. También vivió el caos que se formó en la autopista y que aquí no será menor. Y encima, casi de noche.
Para mi tranquilidad, y así lo escribo por si a alguien le puede ayudar, me ha explicado que va a ser como poner una pelota (la luna) delante de la lámpara del salón (que simula el sol). La sombra proyectada sobre la pared (lo que viene a ser la tierra) se llama “umbra” y es la zona donde el eclipse es total. Oscuridad total.
Se puede poner un mapa en la pared e ir moviendo la pelota. La sombra se va desplazando, lógicamente. El problema es que la pared (la tierra) no es plana, sino esférica. Y también se mueve. Así que la sombra no es un círculo, sino una elipse, bastante alargada.
Como a mi amigo le gusta presumir de sus conocimientos, me ha dicho que la luna se mueve en órbita alrededor de la tierra a una velocidad de 3.700 kilómetros por hora. La sombra va hacia el este. La tierra también gira hacia el este, así que va acompañando a la sombra en su movimiento, pero más despacio, un tercio aproximadamente. Así que la sombra dura algo más que si solo se moviera la luna. Sombra que en un momento determinado anda por los 30.000 kilómetros cuadrados y se desplaza a 8.000 kilómetros por hora, por lo que tardará algo más de cinco minutos en recorrer España.
Espero que a todos los que disfruten de este fenómeno se les despierte la curiosidad astronómica y surjan debates, jornadas y conferencias que incrementen la cultura de la gente. Es nuestra casa. Qué menos que saber cómo funciona.