Ángeles de la guarda en la Sanidad pública


Publicado el 04/07/2026 a las 05:00
Casi cada día escuchamos y leemos noticias o comentarios sobre problemas en la sanidad pública en Navarra. Listas de espera interminables, denuncias de la situación del personal… Personalmente me ha tocado, estos últimos meses, pasar por diversas pruebas médicas y lo único que me queda es agradecer el gran trabajo de todos los profesionales de la medicina que me han ido atendiendo.
Han sido muchas consultas y citas. Mamogafía, resonancia, PET, biopsia, ecocardiograma, análisis, consultas de enfermería, angiograma, etc... Y después de todas esas sesiones solamente tengo palabras para agradecer el trato que he recibido.
Por parte de las enfermeras, que son para mí como ángeles de la guarda. Siempre protectoras, con ellas al lado las pruebas son más fáciles de llevar por duras que resulten. Mención especial para el cirujano que he tenido la suerte que lleve mi caso. El doctor Sanz. Es increíble entrar en su consulta y escuchar sus completas explicaciones. Sin prisa, resolviendo cada duda. Dedica a cada paciente el tiempo necesario y facilita su número de teléfono móvil para estar en contacto con él y siempre está disponible. Da mucha tranquilidad. Él me operó en esta ocasión y verlo en quirófano supuso saber que estaba en las mejores manos. La anestesista, Orreaga, casi me invitó a un viaje en lugar de dormirme. Le dije que Sevilla me gusta mucho y me preparó con un paseo por el río Guadalquivir, la Torre del Oro, la catedral y una mascarilla con aroma a azahar. Nunca había recibido así la anestesia y desperté encantada. Esta situación me ha hecho volver a estar con mi oncólogo, el doctor Salgado. Ha vuelto a buscar el mejor tratamiento y me ha dado un trato maravilloso, con explicaciones sobre lo que iba a recibir y preparándome para que todo fuera lo mejor posible.
Escribo esta carta para que también se lea esta versión. Mi gran suerte por encontrar a personas así en este proceso. Gracias y más gracias.
Mari Paz Extremado Ibero