El cuento de Navidad de la sanidad navarra


Publicado el 19/12/2025 a las 05:00
En estás fechas, un señor avaro Ebenezer Scrooge (lo cambiamos por el Gobierno de Navarra, desnortado y cascarrabias actualmente) se enfrenta a los tres fantasmas de la Navidad: el del pasado, el del presente y el del futuro.
En el fantasma de las Navidades pasadas, la Sanidad Navarra era una institución digna de admiración y envidia nacional.
En el fantasma de la Navidad presente, pongo de ejemplo mi historial clínico:
1. Cirugía en 2022. Revisión anual nadie llamó/citó. Gracias a una enfermera consigo cita a los 2 años.
2. Ahí, la cirujana pide colonoscopia. Entre que si el anestesista, la especialidad, citaciones etc... nadie se pone de acuerdo y otros 8 meses de espera (consigo cita moviéndome por todas las secciones y sin respuesta a la reclamación interpuesta).
3. Otra cirugía no esperada, más lista de espera, huelga de médicos. A la Clínica Universitaria para ver situación real y solución tras 3 meses con sonda.
4. Tercera cirugía: visita en marzo/25, (preoperatorio hecho) esta especialidad cumplía el plazo de cortesía de 6 meses, ya llevamos 9 y nada.
5. Lo más delirante: “traumatología”. Que nadie se accidente, tenga hernias discales, fracturas etc... lista de espera de 1 año y medio. Para poder estar en pie 34 sesiones de fisio, resonancia y otros gastos añadidos todo de mi bolsillo (mis fondos ya se agotan).
6. Atención al paciente: la 2 reclamación del 29 de septiembre a fecha de hoy sin respuesta. Casi 3 meses en responder reclamaciones, si responden.
7. Y el colmo, cita en mi centro de salud para la vacuna de gripe y COVID (esta no estaba interesado) por ser persona de riesgo y la enfermera se niega a vacunarme. Alega que no estoy en los papeles que les han pasado para filtrar. Con cabreo me ponen la de gripe.
Entenderán ustedes el cabreo, desesperación, ansiedad y depresión por este sin sentido que es la sanidad Navarra.
Una comunidad con la mayor tasa de impuestos y la de peor servicio sanitario, educativo y de seguridad.
En el fantasma de la Navidad futura, después de mostrarles las quejas, la situación de muchas personas y la mía propia por su desidia e ineptitud el trágico futuro que le espera, si no cambia, será épico. Deseamos que “alguien” realice una transformación y redención en estas fiestas de paz, concordia y amor. Difícil lo tienen (aunque no imposible), pero ya estamos hartos de este desatino. Animo a que hagan públicas sus reclamaciones a ver si alguno/a/e de este Gobierno y conglomerado de cargos se les cae la cara de vergüenza y solucionan ya este caos. Somos personas no números en listas de espera. Feliz y Santa Navidad
Jesús J. Martínez