El peso invisible de la pandemia en la enfermería
Publicado el 22/11/2025 a las 08:24
La pandemia de COVID-19 ha sido una de las mayores crisis sanitarias de los últimos años, afectando profundamente todos los ámbitos de la vida, y especialmente al sistema de salud. Las enfermeras estuvieron en primera línea, enfrentando el miedo, la sobrecarga laboral, el riesgo de contagio y la pérdida constante de pacientes. En España, se estima que cerca del 80 % de las enfermeras sufrieron algún tipo de afectación en su salud mental debido al estrés y las duras condiciones de trabajo, incluyendo ansiedad, insomnio, depresión y el síndrome de burnout.
A pesar de estas dificultades, las enfermeras demostraron una enorme resiliencia, adaptándose a las circunstancias, liderando cambios organizativos y manteniendo el sistema sanitario en funcionamiento. Esta labor permitió visibilizar su papel ante la sociedad, aunque el reconocimiento institucional y mediático sigue siendo insuficiente. La crisis también evidenció graves carencias estructurales: escasez de personal, altas ratios de pacientes por enfermera y precariedad laboral, con contratos temporales, rotaciones frecuentes y escaso reconocimiento de la experiencia. Estas condiciones generan desgaste profesional e incremento de costes económicos derivados de la rotación de personal.
Hoy, las enfermeras reclaman que también se cuide de ellas. No basta con aumentar su número; es imprescindible mejorar sus condiciones laborales, garantizar entornos de trabajo saludables, fomentar el liderazgo enfermero y reconocer su autonomía profesional. Estudios europeos demuestran que entornos adecuados y ratios equilibrados de paciente-enfermera reducen la mortalidad y mejoran la calidad de los cuidados.
La pandemia debe convertirse en una oportunidad para fortalecer y revalorizar la enfermería. Es urgente implementar políticas que protejan su bienestar, potencien su figura dentro del sistema sanitario y promuevan su reconocimiento profesional y social. Solo así conseguiremos un sistema de salud más humano, eficiente y sostenible.
Amaia EcheverrÍa Hermoso. Estudiante de EnfermerÍa de la Universidad de Navarra