La esencia del cuidado
Publicado el 16/11/2025 a las 08:18
Llegas a las prácticas con mil cosas en la cabeza, el estrés a su máximo nivel y te encuentras con la mirada de un paciente que no siempre pide medicación. A veces, esa mirada solicita algo más.
Pide calma y comprensión. En ese instante comprendes que esa es la esencia de una enfermera, un superpoder que no se muestra en el uniforme pero que llevamos dentro gracias a nuestra vocación y la formación que hemos recibido. No hacen falta grandes discursos para acompañar al paciente cuando el miedo se apodera de él; basta con una mano que acompaña, una mirada cálida y profunda capaz de devolver la tranquilidad a quien la necesita.
Muchas veces lo olvidamos. La presión en el sistema sanitario aprieta y nos roba sin querer nuestra esencia. Se priorizan protocolos y su eficacia y, aunque son importantes, ¿dónde queda la parte humana?.
La empatía es una de las mejores medicinas que podemos ofrecer a un paciente. Cuidar con cariño, tiempo y delicadeza es lo que hace que el paciente deje de ser un número de habitación y vuelva a sentirse una persona. Les confieso algo: esto también nos cura por dentro; trabajar de forma humana mejora nuestro desempeño y bienestar.
Ojalá todo el personal sanitario se detenga un momento y reflexione sobre esto. Sería una manera de fomentar y proteger nuestra esencia: la empatía. Debemos aprender a cuidar con cariño siempre pues, al final del día, la mejor medicina para el alma es un corazón dispuesto a entender a otro.
Clara Hernández Carrasco, estudiante de enfermería en la Universidad de Navarra