House of Cards te mira a los ojos

Publicado el 16/04/2014 a las 06:00
Dicen que quien aparta la mirada al hablar miente y que quien mira a los ojos cuando dialoga dice la verdad. Alguna vez han creído que un político les dice la verdad? Qué se esconde detrás de esas sonrisa forzada, de ese apretón de manos, de ese aplauso?House of Cardsficciona los entresijos de la Casa Blanca: las luchas de poder, las alianzas, las traiciones,la redacción de leyes, los egos, los intereses personales... Un castillo de naipes -en inglés, house of cards- que puede venirse abajo si cualquiera de las cartas que lo conforman falla.
Kevin Spacey da vida a Frank Underwood, uno de los personajes más retorcidos y maquiavélicos de la historia de la televisión: pocas veces un hombre había conseguido despertar tanta repulsa y a la vez tanto magnetismo en el espectador. Su personaje, un congresista demócrata yJefe de Disciplina de la Mayoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos,persigue alcanzar a toda costa el objetivo último de sentarse en el sillón presidencial del país más poderoso de la tierra. Caiga quien caiga.
En el noveno capítulo de la segunda temporada, Frank Underwood dice. "Crees que soy hipócrita? Deberías. No discreparía contigo. El camino hacia el poder se pavimenta con víctimas e hipocresía. Pero nunca con arrepentimiento".
House of Cards ha supuesto el relanzamiento de la ya de por sí fructíferacarrera de Kevin Spacey. El actor de American Beauty(1999) y La vida de David Gale(2003) es el productor y protagonista de este traje hecho a su medida que, por momentos, resulta acaparador. Frank Underwood es la estrella absoluta de la serie y su persistente presencia provoca que los secundarios no sean desarrollados con el tiempo que merecerían.
Robin Wright, conocida mundialmente por su papel de Jenny en Forrest Gump (1994),da vida a la mujer del congresista,Claire Underwood, una esposa fría, indescifrable y calculadora.
Kate Mara, la nueva musa de Hollywood, interpreta a la periodista metomentodo Zoe Barnes yMichael Kellyrepresenta a Doug Stamper, el jefe de gabinete de Underwood, uno de los personajes que más han sorprendido en la segunda temporada. Pero si hay un personaje que encandila por su humanidad, ese es Freddy, el propietario de la tasca donde Underwood come sus costillas favoritas, interpretado porReg E. Cathey. La serie acertó al desarrollar su historia personal en la segunda temporada.
LA AVENTURA DE FINCHER
House of Cards está escrita por Beau Willimon, un especialista en tramas políticas que ya redactó el guión de la correcta Los Idus de Marzo. Willimon compone una trama compleja, en ocasiones difícil de seguir, pero que ofrece al espectador los alicientes y sorpresas necesarios para seguirla con devoción.
Pero si alguien ha acaparado el protagonismo detrás de las cámaras, ese ha sidoDavid Fincher, productor de la serie y director de los dos primeros capítulos -que dirigió sin grandes alardes-, lo que le reportóel Emmy a la mejor dirección de una serie dramática en2013.Fincher contó lo que significó para él el reto de enfrentarse a House of Cards.
"En el mercado del cine, uno piensa desde la perspectiva de tener un molde de dos horas, lo que requiere que la narración sea espléndida. Eso no siempre permite que las caracterizaciones sean tan complejas, o tan profundas, o que tengan varias capas, o que se puedan ir mostrando poco a poco por tener varias facetas. Y durante los últimos diez años he sentido que los actores que gozaban de los mejores guiones estaban en televisión. Así que estuve buscando un molde que fuera más largo. Nunca me hice ilusiones de que alguien me ofreciera 26 horas. Y cuando lo hicieron, fue algo traumático el intentar imaginar la cantidad de tramas que iba a tomar el llenar 26 horas. Puede llegar a ser una experiencia bastante abrumadora. Pero me había gustado la idea de hacer algo de gran calidad por cable, que fuera desafiante para un público adulto en cuanto a la trama y al tema principal".
El relevo de Fincher en la serie lo tomaron después directores comoJoel Schumacher,James Foley,Charles McDougall,Carl FranklinoAllen Coulter.
LA RUPTURA DE LA CUARTA PARED
Pocas veces un político expresa lo que siente. Puede que alguna vez comparta sus impresiones con sinceridad delante de sus compañeros de partido, o en casa, durante la cena con su familia. Pero el ciudadano de a pie no tiene ninguna oportunidad de oírlo hablar con franqueza, de tú a tú.
Y eso es lo que los hace tan temibles. El temor a no saber qué es lo que piensan, cuáles son sus intenciones, qué se esconde detrás de aquella frase, de aquel gesto. Y House of Cards aprovecha ese miedo, esa sospecha velada del espectador, para dirigirse a él con franqueza y contarle qué es lo que está pensando Frank Underwood, un político, en el momento mismo de sus maniobras.
Sólo en el capítulo ocho de la primera temporada, en el que Underwood inaugura una biblioteca en su nombre en la academia militar, el personaje de Kevin Spacey evita dirigirse a la cámara, lo que demuestra que sus acciones está salidas del corazón y no del cerebro.
Así pues, la serie rompe con la famosa cuarta pared (o barrera), donde los personajes salen de la ficción para hablarle al espectador, un recurso típicamente teatral. La experiencia es fascinante. La complicidad que uno alcanza con el personaje durante la serie provoca que el espectador llegue incluso a aplaudir las victorias de Underwood y pase por alto sus atrocidades. Un auténtico dilema ético y moral para el espectador, que se siente culpable al sonreír cuando Kevin Spacey arrasa con todo. Un antihéroe con mayúsculas que nos hace pensar:Puede la empatía borrar de la mente de un ciudadanolos hechos atroces de una persona?
EL MODELO NETFLIX
House of Cards ha sido emitida por la distribuidora y productoraNetflix, que vende y produce de manera online películas y series de televisión. La plataforma todavía no está disponible en España, pero ya ha revolucionado la forma en que el espectador consume las series. Su modelo es el siguiente: en lugar de emitir un episodio por semana como los canales de televisión, el usuario paga una cuota mensual de 15,99 dólares al mes y Netflix cuelga las temporada completas de sus series en la red para que los espectadores puedan emborracharse con ellas.
La empresa disparó sus beneficios en 2013 en más de un 500%, con112 millones de dólares de ganancias ymás de 44 millones de usuarios en todo el mundo.
Kevin Spacey se mostró muy comprometido con el modelo de Netflix en el pasado Festival de la Televisión de Edimburgo de 2013."La audiencia quiere el control, quiere la libertad de escoger y eso es un aprendizaje que no entendió la industria de la música. House of Cards solo se estrenó en esta plataforma y logró incluso nominaciones a los premios Emmy.Dale a la gente lo que quiera, cuando lo quiera, en la forma que lo quiera, con un precio razonable y de una forma que lo pueda pagar en vez de robarlo. Bueno, algunos lo robarán igual, pero aún así podemos reducir la piratería.Lanzar toda la temporada de House of Cards de una sola vez demostró una cosa: la audiencia quiere tener el control. Quieren la libertad. Se quieren emborrachar con la serie y debemos dejarlos emborracharse".
Por el momento, Netflix ya ha conseguido que series como House of Cards -cuya tercera temporada ya está confirmada-, Orange is the New Black, Arrested Development,Lilyhammer o Hemlock Grove hayan sido aclamadas por crítica y público.
En España, House of Cards puede verse a través de Canal Plus.
En Twitter: @sanchez_josemi