Navarra sufrirá el mayor número de despidos (107) de todo Siemens Gamesa
La representación social exige que se retire el expediente de extinción y no descarta ninguna medida de protesta


Actualizado el 25/11/2017 a las 16:44
Este jueves se confirmaron los peores presagios sobre los efectos en Navarra del ajuste de plantilla anunciado Siemens Gamesa. Según trasladaron los representantes de la dirección a los sindicatos, la multinacional ha propuesto un expediente de extinción con 272 despidos, de los que 107 corresponderán a los centros de servicios y oficinas en la Comunidad foral. Esto convierte a Navarra en la región española más afectada por la reducción de personal, por delante de Madrid (78 salidas) y Vizcaya (48 salidas).
También se prevé recortar cuatro puestos en Albacete, cinco en Medina del Campo (Valladolid), dos en Burgos, seis en Santiago de Compostela, cuatro en Arnedo (La Rioja), seis en Torremolinos (Málaga), cinco en Paterna (Valencia) y siete en Zaragoza. Según los datos facilitados por fuentes sindicales, la peor parte se la llevan los empleados en Sarriguren con 92 despidos (55 de servicios, 20 de aerogeneradores marítimos, 13 de aerogeneradores terrestres y 4 de personal administrativo y directivo), seguidos de 11 en el centro logístico de Orkoien (73 trabajadores) y otros 4 de reparaciones en Agustinos (32 trabajadores).
Fue el pasado 6 de noviembre cuando Siemens Gamesa anunció una reestructuración que implicaba el despido de 6.000 trabajadores en todo el mundo hasta 2020, de los que 408 corresponderían a España según se especificó el lunes de la semana pasada. De estos últimos, 341 se ejecutarían en el presente ejercicio fiscal, el que transcurre de septiembre de este año a octubre de 2018, y el resto en los dos años siguientes. Finalmente, han sido 272 las salidas propuestas por la multinacional hasta 2018 al descontar las bajas voluntarias producidas en las últimas semanas y la finalización de varias decenas de contratos temporales, según fuentes de la empresa. Quedarían por tanto pendientes otras 67 salidas en 2019 y 2020 de las que, por el momento, se desconoce su afectación en Navarra.
La de este jueves fue la primera reunión del periodo de negociación que durará un máximo de treinta días, aunque las conversaciones no empezaron con buen pie. Los representantes sindicales se levantaron de la mesa porque la empresa envió simultáneamente a todos los empleados un comunicado que detallaba el alcance del recorte por centros de trabajo, lo que fue interpretado como una vulneración del derecho a la información de los representantes legales de la plantilla. Fuentes sindicales señalaban que el responsable jurídico de Siemens Gamesa se había comprometido por escrito a que no habría filtraciones de este tipo. Todos los sindicatos mostraron su enfado y exigieron a la empresa, como paso previo a continuar con las negociaciones, garantías de que no se iba a volver a repetir. Por de pronto, la plantilla afectada por los despidos en Navarra, 1.300 personas en Sarriguren, Orkoien y Agustinos, están convocados a una asamblea el próximo lunes en la que se decidirán los siguientes pasos a dar y en la que no se descarta que se planteen movilizaciones.
GARANTÍA DE EMPLEO
Según los testimonios recogidos este jueves, los trabajadores de Siemens Gamesa en Navarra estaban “desolados” por la noticia. El sentimiento generalizado es que han sido “engañados” por la empresa, ya que esta venía transmitiendo en los últimos meses que la plantilla ya estaba ajustada y que la fusión con Siemens no tendría consecuencias sobre el empleo. Este clima de desconfianza va a complicar bastante, según los sindicatos, las conversaciones con la dirección.
Las cuatro centrales con representación en Siemens Gamesa, CC OO, UGT, ELA y LAB, reclamaron la retirada del expediente de extinción y exigieron una garantía de empleo para toda la plantilla, algo “totalmente asumible” teniendo en cuenta las previsiones de pedidos para los próximo años. “No vamos a aceptar ni un solo despido. Aquí no sobra nadie”, rezaba un comunicado remitido por los cuatro sindicatos. Además, acusaban a la multinacional de actuar “de mala fe” con la intención de “menoscabar la capacidad de negociación y movilización de la representación social”.
Fuentes sindicales criticaban el papel del Gobierno de Navarra en todo el proceso al haber restado importancia a la repercusión en la Comunidad foral que tendría el ajuste de personal. Estas mismas fuentes consideraban que el anuncio realizado ayer por la multinacional era un “sopapo” para el vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, que públicamente había mostrado su plena confianza en que la reestructuración tendría un impacto “muy poco relevante” en Navarra. A juicio de la representación social, “los alemanes son los que mandan” tras la fusión y los antiguos responsables de la empresa en Navarra “no pintan nada”.
Te puede interesar

