CONSEJOS DE PERIODISTAS
Preguntar es importante; repreguntar lo es más, por Marcos Sánchez
- Marcos Sánchez, periodista de Diario de Navarra, aborda la manera de llevar a cabo la entrevista


Actualizado el 04/05/2012 a las 10:55
Una entrevista no es más que un diálogo entre dos personas en el que, como sucede en las muchas conversaciones que mantenemos a lo largo del día en casa, en la calle, en el colegio, en el instituto o en el trabajo, cada una no puede decir lo que le da la gana. Tiene que ser un diálogo hilvanado, con sentido. Hay un ejemplo muy conocido de lo contrario:
- ¿A dónde vas?
- Manzanas traigo.
- ¿A qué precio?
- Coloradas.
Cuando, como aquí, las respuestas no tienen que ver con las preguntas, la entrevista se vuelve incomprensible para el lector. Si sucede esto, el entrevistador tiene que insistir, de la misma manera o de otra distinta, pero siempre con respeto, hasta conseguir que el entrevistado conteste.
Ahora, otro ejemplo: un periodista pregunta al entrenador del Real Madrid de fútbol, José Mourinho, "¿qué le parece el juego del Barcelona?" y Mourinho responde "siempre he dicho que me gusta mucho, que el Barcelona es el que mejor juega del mundo y que no gana porque le ayudan los árbitros". Ante eso, la siguiente pregunta sólo puede ser una: "Perdone, usted nunca ha dicho eso".
Tanto el primer caso como el segundo demuestran que, la mayoría de las veces, las mejores preguntas son aquéllas que no se han llevado escritas y que sólo se les ocurren a los entrevistadores bien preparados (se han documentado muy bien sobre la actualidad, la persona con la que están conversando y sobre a lo que se dedica), que escuchan atentamente lo que les está diciendo el entrevistado y que son rápidos de reflejos. Son las repreguntas.