Un muerto y más de 30 heridos por una explosión en un piso en Puente la Reina
Rafael Beasáin Muro falleció al explotar una bombona de gas en su casa


Actualizado el 31/07/2017 a las 23:17
Una fuerte explosión sobrecogió el domingo el fin de fiestas en Puente la Reina. Ocurrió a la 1.30 horas, apenas media hora después del Pobre de Mí, con centenares de personas disfrutando en las calles de una noche veraniega. Provenía de una vivienda situada en el corazón de la localidad, el primero izquierda de la calle Cortes de Navarra, 4, y, según las primeras investigaciones, se produjo de manera intencionada cuando el inquilino del piso, Rafael Beasáin Muro, de unos 80 años, abrió una bombona de gas a la que prendió fuego. Beasáin murió.
Además de la deflagración, la gasolina que previamente había extendido el propietario por la casa y cuyo olor denunciaron después varios vecinos aumentó la virulencia del incendio que en pocos minutos se apoderó del inmueble. Los vecinos fueron desalojados, sin que ninguno resultara herido de gravedad. Sin embargo, como consecuencia de la explosión, que reventó la fachada frontal y lanzó cascotes por edificios de los edificios más cercanos, sí resultaron heridos muy graves dos jóvenes que se encontraban sacando dinero en el cajero de enfrente, a apenas una decena de metros del lugar del siniestro. Eduardo Álvarez Erviti, de 25 años, sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y su novia, Patricia García Estévez, de 21, también resultó herida grave como consecuencia del impacto de ladrillos, piedras y cristales. Ambos quedaron ingresados en la UCI del Complejo Hospitalario de Navarra.
El siniestro provocó más de 30 atenciones diversas. Además de los dos heridos más graves, otras siete personas fueron evacuadas al Complejo Hospitalario en ambulancia y cuatro recibieron atención sanitaria en la sede de la Asociación DYA.
Desde el primer momento acudieron al lugar decenas de personas que se organizaron para una primera atención de los heridos, entraron al inmueble con intención de advertir y sacar a los vecinos que pudiera haber en el interior y comenzaron con las tareas de extinción hasta la llegada de los bomberos. Asimismo, en prevención se desalojó también un edificio anexo (calle del Crucifijo, 36).
Finalmente, el incendio provocado por la explosión fue sofocado por bomberos del parque de Estella, que desplazaron al lugar una bomba urbana y el camión escala, con apoyo de unidades del parque de Cordovilla. También en esos primeros minutos acudideron al inmueble dos policías forales que se encontraban fuera de servicio y entraron al edificio junto a un bombero, vecino de la localidad, que recabó una manguera y comenzó a lanzar agua . Desde un control policial ubicado en Obanos se desplazaron tres patrullas de la Guardia Civil con siete efectivos. El teniente al mando, Víctor Obarrio, del puesto de Estella, coordinó las primeras actuaciones. Tras confirmarse el hallazgo de un cuerpo carbonizado en el piso de la explosión y, con todas las cautelas hasta haber recogido todas las pruebas y certificado mediante el ADN la identidad del fallecido, la Guardia Civil quedó a cargo de la investigación de lo ocurrido. En cualquier caso, se descarta que la explosión fuera accidental.


