Navarra siguió en la mesa de negociación con ETA tras el atentado de la T-4
- Así queda reflejado en las "actas de ETA", en las que serecoge el contenido de las negociaciones con el Gobierno que tuvieron lugar en mayo de 2007
Actualizado el 31/05/2011 a las 11:04
"Se ha propuesto Estatuto de Autonomía para las cuatro provincias de Navarra y Euskadi con derecho a decidir. Rechazado por el PSOE. Ante la negativa, Batasuna propone que el PSOE se comprometa a reconocer derecho de autodeterminación y un referéndum para que se decida si se quiere Estatuto a cuatro, la reforma de la Constitución y derogar la ley de Partidos. El PSOE dice que no y pone en la mesa el acuerdo de Loyola".
Estas son las palabras con las que el etarra Francisco Javier López Peña, Thierry, dejó constancia de las últimas reuniones que tuvieron lugar, entre el 18 y el 21 de mayo de 2007, con representantes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y de la banda terrorista ETA como interlocutores. Las reuniones se produjeron, por tanto, cinco meses después del atentado en la T4 del aeropuerto de Barajas con el que ETA rompió el alto el fuego que había decretado un año antes.
Pero los encuentros entre Gobierno y la banda terrorista coincidieron además con la celebración de las elecciones forales y municipales en Navarra, unos comicios cuyo debate político giró, fundamentalmente, en torno a si la Comunidad foral era o no moneda de cambio en el proceso de paz liderado por Zapatero.
Las frases entrecomilladas pertenecen a las "actas" de las conversaciones que guardaba el entonces jefe del aparato militar de la banda terrorista, Francisco Javier López Peña, Thierry, detenido en Burdeos en 2008. Las actas, incautadas por la Guardia Civil y cuyo resumen publicó el martes El País, ofrecen la versión etarra sobre las conversaciones con el Gobierno, y en ellas se hacen varias referencias a Navarra. La más relevante, desde el punto de vista político, es que la negativa de los socialistas a aceptar la exigencia de Batasuna de aprobar un Estatuto común para la Comunidad foral y Euskadi "arruinó la posibilidad de alcanzar un acuerdo entre ETA y el Gobierno" para poner fin a la violencia terrorista.
El PSOE se negó a aceptar la exigencia de Batasuna, pero sí propuso a cambio recuperar el llamado acuerdo de Loyola, en el que se recogen los acuerdos de PNV, PSE y Batasuna para configurar un órgano común permanente que integrase las tres provincias vascas y Navarra. Dicho órgano no tendría carácter institucional y estaría sometido a las leyes vigentes, según habían convenido los nacionalistas y los socialistas vascos.
La propuesta del PSOE a ETA para recuperar el órgano común permanente no cuajó. La banda terrorista tenía aspiraciones políticas mucho más elevadas en Navarra, de forma que decidió dar por roto el proceso de paz. Mientras esto ocurría, la tormenta política preelectoral giraba en Navarra en torno a las advertencias de UPN sobre el riesgo que corría el estatus de la Comunidad foral y las negativas del PSN a que Navarra estuviera en peligro.
"Me someteré al polígrafo para demostrar que no miento", se ofreció en marzo de 2007 el presidente de Navarra, Miguel Sanz. El regionalista defendía con ahínco que "Navarra está sobre la mesa" en las negociaciones entre ETA y el Gobierno. "Navarra ha estado y sigue estando en el punto de mira de Batasuna-ETA en el proceso de negociación, que no ha sido interrumpido por los atentados de Barajas", advirtió. Una semana más tarde, convocada por el propio Sanz, en Navarra se celebró una manifestación multitudinaria bajo el lema "Navarra no es negociable".
Sanz no llegó a disponer entonces de información fehaciente sobre sus acusaciones. Pero lo cierto es que el PSE y Batasuna sí negociaron sobre Navarra, según reflejan las actas del etarra Thierry, mientras Gobierno y ETA negociaban el final de la actividad terrorista. Y fue precisamente la negativa del PSOE ante la exigencia de un Estatuto común para Navarra y Euskadi el desencadenante de que ETA declarase roto el proceso de paz.
"Se ha llegado a un punto de ruptura del proceso de negociación al no haber acuerdo político. La única posibilidad era esa (en referencia al Estatuto a 4). El PSOE está dando una negativa redonda a esta posibilidad, por lo tanto, el quehacer de la izquierda abertzale es activar todos los mecanismos de presión e incidir en nuestra línea política desde el punto de vista de la ofensiva", refleja el etarra. 15 días más tarde, el 5 de junio de 2007, ETA comunica que rompe el alto el fuego, como si no lo hubiera destrozado con el atentado de la T4