El vinilo y el aluminio tridimensional, protagonistas de la exposición en la galería Moisés Pérez de Albéniz
El año recién finiquitado ha sido realmente fructífero para el artista David Rodríguez Caballero, el marco para crear las 21 piezas que desde ayer expone bajo el título Estructura y Orden en la galería Moisés Pérez de Albéniz.
El artista pasó su infancia y juventud en Pamplona (aunque nació en Palencia) y ahora reside en Madrid, donde trabaja para la galería Marlborough; regresa ahora a la ciudad que tan bien conoce para mostrar su producción en vinilo y la línea que ha desarrollado con el aluminio. Y es que Rodríguez Caballero sigue fiel a su filosofía artística: hablar de lo pictórico empleando materiales que no se encuadran en esa tradición, como los ya mencionados y los esmaltes, plexis o papel.
Los términos que sintetizan la esencia de la muestra, estructura y orden, corresponden a un material cada uno: "La estructura viene determinada por los pliegues del aluminio, y el orden por las tiras y la ordenación gestual de los vinilos". Sus obras de aluminio presentan un gran formato; Rodríguez Caballero les ha añadido la técnica de plegado de papel que utiliza en sus origamis, con la que cobran tintes tridimensionales que tienden a la escultura.
Por su parte, los vinilos alternan diferentes formatos y logran un colorido que no estaba presente en anteriores trabajos.
El artista quiso destacar ayer la importancia de la luz en su obra, un efecto que produce una vibración "cromática retiniana": "Así como los arquitectos griegos utilizaban la luz como un elemento estructural dentro de sus templos, en mi trabajo la luz es un elemento formal, no está jerarquizada con nada ni es algo aditivo". La importancia de la luz es tal que, como aseguró el galerista Pérez de Albéniz, "cuando apagamos las luces y nos vamos, la luz sale de la obra".
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual