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Una reacción tiene toda acción (II) 2

  • Ángel Sáez García
30/04/2021
(Continúa.) A la mañana siguiente del “gran” recibimiento que Buck y sus hermanos tributan a Jim McKay (y colateralmente a Pat), el Mayor Terrill, junto con Steve y una veintena de vaqueros del rancho Ladder llegan, tras cruzar el Cañón Blanco, al poblado de los Hannassey. Mientras buscan a Buck y a Rufus, sin hallarlos, y el Mayor deja que sus hombres se diviertan amedrentando a los allí presentes, mujeres y niños, sobre todo, disparando incluso contra un depósito de agua, que queda hecho un colador, Mandy, ¿la esposa de Rufus?, le espeta al Mayor: —¡Qué firme se siente a caballo, Mayor Terrill!, pero alguien un buen día le derribará de él (no hubiera desentonado que, en lugar de Mandy, la susodicha se hubiera llamado Casandra, pues sus palabras, con el paso del tiempo, resultarán proféticas). Esas mismas palabras las hubiera suscrito el filósofo austríaco-británico Karl Raimund Popper, pues pensaba que lo propio, tres cuartos de lo mismo, solía pasarles a cualesquiera verdades que fueran tenidas por tales, ya que había comprobado, constatado de manera fehaciente, cómo todas ellas exudaban un carácter interino, provisional. Duraban o se mantenían en pie hasta que arribaban otras que las abatían o derribaban de sus pedestales y ocupaban, ipso facto, sus respectivos tronos. Está claro, cristalino, que “Horizontes de grandeza” es una estupenda ficción, pues, entre el trabajo llevado a cabo por los varios guionistas que tuvo la cinta y las tareas del resto de los miembros del equipo artístico-técnico, lograron fundir o mezclar lo útil con lo dulce, o viceversa, como otrora había recomendado que se hiciera Horacio y dejó expresado en los versos 343 y 344 de su “Epístola a los Pisones” (también conocida por este otro título, “Arte poética”): “Omne tulit punctum qui miscuit utile dulci / lectorem delectando pariterque monendo” (“Todo el galardón se lo llevó quien mezcló lo útil con lo dulce, al lector deleitando y al mismo tiempo aconsejándole, haciéndole pensar”). (Sigue.)
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