Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Si quieres participar en los espacios para el lector de Diario de Navarra, envíanos tus cartas o fotos

Normas de participación Envía tu carta

¿Servicio público?

  • Zuriñe Ansa Ayerdi 
27/06/2020

El miércoles 24 de junio, tuve la necesidad de coger la villavesa en el polígono de Noáin, cuya frecuencia es cada 25minutos. Cuando fui a pagar en metálico, el chófer me indicó que tenía que ser con tarjeta. Saqué mi tarjeta bancaria y, de nuevo, me indicó que tenía que ser con la tarjeta propia del autobús urbano, como medida de seguridad ante el Covid-19. Él me dijo que al no disponer de esa tarjeta, no podía pagar el billete y, por tanto, tenía que bajarme del autobús.

Ante su insistencia, me ofreció la posibilidad de pedir a otros usuarios el pago de mi billete. Le repetí que disponía de dinero, tanto físico como electrónico, medios de pago comunes en el mundo occidental. Además, con el pago electrónico la interacción física es nula, lo que sirve para mantener las normas de prevención recomendadas contra el coronavirus.

Ante el cariz surrealista que estaba tomando la situación, una amable viajera se ofreció a pagarme con su tarjeta el billete, a lo que yo le devolví el importe. En metálico, claro. A continuación, dos paradas más tarde, subió un chico, el cual se vio inmerso en la misma situación kafkiana. La viajera que me había pagado mi billete, una vez más tuvo que tomar la iniciativa para que el hombre pudiera subir. Esta vez tuvo la mala suerte de que la propia tarjeta no te permite pagar dos viajes seguidos, para dificultar aún más los movimientos. Escribo esta carta para poner de manifiesto el alejamiento entre los criterios de un organismo público pagado por todos nosotros y la situación real en la sociedad. No quiero entrar en debate ante la insistencia de organismos mundiales de hacer desaparecer el dinero físico, que solo perjudica todavía más a los débiles y permite tener más controlados a los ciudadanos por parte del Estado. Dejamos en manos privadas la gestión de nuestros movimientos y de nuestra vida. Y encima, nos lo cobran.

Zuriñe Ansa Ayerdi 

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
Buscar otras cartas


volver arriba