Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Si quieres participar en los espacios para el lector de Diario de Navarra, envíanos tus cartas o fotos

Normas de participación Envía tu carta

Reflexión de una vecina de Berasain

  • Isabel Ollo Alcasena
20/11/2020

Enfermarse de Covid puede ser un drama y lo está siendo en muchos casos. He vivido y he visto sus secuelas y quiero hablar desde el respeto total que le tengo. En mi familia se han enfermado con una de sus consecuencias: la neumonía. Hemos recibido apoyo, comprensión, ayuda y ánimo de la familia, de algún vecino, de la administración local, personal médico y de los amigos, cuestión que agradecemos enormemente. La preocupación por el estado de salud, el aislamiento, la falta de trabajo y no tener capacidad de autogestión forman parte de pasar este virus y lo hemos asimilado. No obstante, lo que no asumo es el hecho de que haya personas que aprovechen esta situación para hacer daño. Hemos tenido que lidiar con vecinos del propio pueblo que lejos de prestar ayuda han dedicado su tiempo a notificar a la policía foral y/o guardia civil que mi familia hacia labores básicas consideradas de fuerza mayor, labores ganaderas que no se pueden postergar. Labores que cualquier persona de la zona conoce entendiendo la necesidad de hacerlas. Es evidente que en situaciones de crisis y en este estado (comprensible) de miedo colectivo las personas podemos sacar nuestro lado más humano o más oscuro. Por suerte, nos hemos topado con personas que nos han apoyado y gracias a ellas mi familia ha tenido alimento, medicinas o podido mantener en buenas condiciones su ganado. Otras han demostrado que atrás quedan los aplausos, esa falsa sensación que tuvimos de que este virus iba a cambiarnos, que nos haría mejores personas, reflexionar, establecer prioridades en la vida o incluso volver a crear comunidad. No, hay personas que seguirán ejerciendo el poder que tengan para perjudicar a otros, que utilicen la debilidad, miserias o males ajenos para beneficio propio, personas que se han olvidado de los valores universales o que quizá nunca los tuvieron. Me pregunto en qué momento dejaron de ver al otro como persona, vecino, enfermo, amigo y lo empezaron a ver con odio. En qué momento uno pierde su humanidad, abandonando al ser humano que tiene en frente.

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
Buscar otras cartas


volver arriba