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Al alcalde de Isaba/Izaba

  • Luis Sarriés Sanz
31/07/2020

Quiero dirigirme al señor David Baines Pilart, alcalde de Isaba. Quiero decirle que, en la entrevista que le hicieron en Diario de Navarra, el sábado 25 de julio, me emocionó la respuesta que dio a la pregunta de la periodista Iranzu García: “¿Y no cree que le falta nada (a Isaba)?” y él responde: “Quizá un poco de alegría. Echo en falta que haya más armonía en el pueblo, que la gente se tenga más cariño. No sé, la unión”. Ha dado en la clave de uno de los déficit más importantes de nuestros pueblos del Pirineo. Seguramente, en la estantería de su alcaldía hay decenas de estudios sobre la despoblación, resúmenes de jornadas, reuniones con el gobierno, análisis detallados de los problemas de envejecimiento, carencia de iniciativas. La gente está cansada de tanta reunión para nada.


Pero seguramente no existe ningún estudio sobre la carencia básica de “cariño, unión”, piedras angulares para la colaboración. Antes de nada hay que trabajar para que la gente se quiera, se tenga cariño y necesidad de juntarse con los vecinos para afrontar el futuro. En principio los montañeses somos cerrados, desconfiados. Que nadie sepa lo que ocurre detrás de nuestra puerta. Pensamos y acertamos que cuando estás en la calle siempre te observa alguien detrás del visillo de alguna ventana.


A la desconfianza hay que añadir que las relaciones se organizan en pequeñas redes familiares, poco solidarias, muros invisibles pero reales que, con frecuencia, se basan en diferencias ideológicas y en heridas que no se cierra, revanchas en espera. A los que llegan de fuera se les identificará siempre como “forasteros”. Alcalde, centre su esfuerzo en la ingente tarea de que los vecinos reconozcan y verbalicen esas barreras invisibles, que aumentan la soledad y la tristeza y que impiden el desarrollo de la unidad y el cariño.


Porque si al cariño y la unión añadimos la conectividad (banda ancha), imprescindible para el teletrabajo (miren a su vecino de Ansó), la digitalización de los negocios, el nacimiento de proyectos colaborativos, habremos encontrado la clave para recuperar la “alegría y la armonía” y el progreso. Sobran estudios. Y él, mi querido alcalde, lo sabe mejor que nadie. No es que el “gobierno asfixie al medio rural”. Hay muchos otros factores más profundos que lo ahogan.


Luis Sarriés Sanz, catedrático de Sociología.

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