Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Si quieres participar en los espacios para el lector de Diario de Navarra, envíanos tus cartas o fotos

Normas de participación Envía tu carta

A Javier Pagola Lorente

  • Pedro Luquin Garrués
30/06/2020

Siempre se ha dicho que “quien tiene un amigo tiene un tesoro”. A los cientos, por no decir miles, de amigos de Javier Pagola nos ha tocado una buena parte del tesoro de su amistad y todos los que hemos bebido de su sabiduría, de su cordura y de su amor hemos enriquecido nuestro caminar a la luz de su ejemplo de vida. Es Javier un genio de la comunicación porque ha sabido llegar a todo público desde su saber, con su verbo fluido, con su grafía expresiva, convincente y siempre en positivo, sin tecnicismos ni rebuscamientos literarios. Y nada de esto sería auténtico si detrás de esa brillante fachada no vibrara una idiosincrasia coherente y un alma que rezuma generosidad. Y así es él.

La radio de tantos años, Medicus Mundi, su querida Pamplona y su Navarra de norte a sur, tantos escenarios tocados por la magia de su talante siempre constructivo y conciliador ya están impregnados de su carisma. Y esa huella que ha sembrado con sus pies, sus libros, su robusta voz y su afinada pluma serán parte de su precioso legado. El que suscribe supo de su talante y su buen hacer allá por los años 60 cuando colaboró conmigo tan eficazmente en aquel estudio topográfico en la Rioja. Allí terminé de conocer su disponibilidad, su humildad, su afán de perfección y su profesionalidad. Fue su primera lección de “con vivencia”, de la que aprendí más de lo que pueda imaginar. No quiero esperar a más tarde para decir todo esto, que nada tiene de cumplimiento (cumplo y miento) sino de letras que se transcriben con el sentimiento, con el agradecimiento y con la verdad. Su vida entera ha sido lección de sabia humildad en ese su arte de transmitir, de aconsejar y de hacernos reflexionar. Siempre recordaremos que cada vez que nos ha dado, aleccionado, llamado, visitado, acompañado o consolado lo ha hecho de tal manera que pareciera que Javier era nuestro pupilo, el agradecido que recibía y no el que daba. Mi más sincera felicitación a toda su formidable familia indispensable colaboradora en su felicidad, generosidad y proyecto de vida. Durante el tiempo que nos regale la vida quisiera agradecerle todo lo que nos ha dado y decirle desde aquí “Eskerrik asko, amigo, por ser luz en nuestro camino”.

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
Buscar otras cartas


volver arriba