Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
San Fermín 2015

'El Juli' sale a hombros en la séptima de la Feria del Toro

  • Padilla obtuvo otra oreja en una corrida en la que los diestros hicieron gala de un toreo poderoso

'El Juli' sale a hombros en la séptima de la Feria del Toro

El Juli da un pase a uno de los toros de la tarde.

AFP
1
Actualizada 13/07/2015 a las 23:20
  • EFE. PAMPLONA
El diestro madrileño Julián López el Juli, que cortó dos generosas orejas, salió a hombros en la penúltima corrida de la feria de San Fermín, aprovechando el ambiente favorable de un público predispuesto a conceder trofeos a lo poco de bueno que hicieran los toreros sobre la arena.

El madrileño el Juli, que se llevó el gato al agua de la salida a hombros, y el extremeño Miguel Ángel Perera hicieron gala en Pamplona de su toreo todopoderoso: siempre con la muleta muy abajo, dominando la situación con apabullante autoridad, tapándole el mundo con las telas a sus toros, evitando sorpresas y exigiendo a los astados esfuerzos añadidos a la hora de emplearse.

Hasta ahí, nada que reprocharles. Sólo que esta vez tuvieron delante una corrida de Domingo Hernández que, más que poder y mando inflexible, pedía un trato más sutil, un temple y una delicadeza que ayudara a desarrollar la calidad de sus embestidas y no las interrumpiera o las cortara.

Pero el público que acudió a la corrida estrella de la feria totalmente predispuesto a dar orejas y a aplaudir cuanto de positivo hicieran las figuras no estaba para esos matices, sino para celebraciones y jolgorio pasara lo que pasara sobre la arena.

Así que al Juli le premiaron con sendas orejas de poco peso específico por dos faenas poderosas, sí, pero también ligeras y mecánicas, por momentos anodinas, que provocaron pocos olés verdaderamente sentidos.

Si su primer toro resultó manejable aunque le faltara un punto más de recorrido en las embestidas, el quinto mostró mucha profundidad, siempre y cuando no se le forzara a tomar los vuelos de la muleta tan abajo como los llevó el diestro madrileño.

Así fue como ni el toro ni la faena terminaron de fluir, sin que el Juli compactara un larguísimo empeño que remató, como en el segundo, de una estocada muy trasera antes de recoger ese segundo trofeo que le abría la puerta del encierro.

Otra oreja se llevó Miguel Ángel Perera del tercero, otro toro con clase al que, con idéntica fórmula que su compañero, el extremeño apabulló demasiado, sin darle respiro en su desmedida exigencia y en su obcecado mando. Fue también faena "de poder", pero a todas luces innecesario y, por eso mismo, de pocos pases limpios.

La misma clase y quizás más profundidad tuvo el sexto, al que Perera abrió faena valerosamente con las dos rodillas en tierra. Y tanto entonces como en una primera serie de derechazos el animal enseñó claramente esa voluntad de ir muy largo pero que Perera fue atosigando hasta hacer que se parara por completo.

Lo que también se extrañó en la corrida es que, en un ambiente tan propenso al triunfalismo, el idolatrado Juan José Padilla se fuera de vacío de "su" plaza de Pamplona. Y es que, aunque volvió a tener a favor a las peñas de sol, el jerezano no dio los suficientes motivos para pasear trofeos.

Vulgar e intrascendente con su fácil primero, a cuya muerte se lanzó al ruedo un inoportuno antitaurino, Padilla se alargó luego con el cuarto, este del hierro de Garcigrande, para dar tiempo a que la gente terminara de merendar.

Una vez sacudidas las migas del bocadillo, el público prestó más atención a una segunda parte de faena del jerezano plagada de efectismos y pases de rodillas, que se olvidaron una vez que no mató al soso toro con la necesaria contundencia para hacer que asomaran los pañuelos.

FICHA DEL FESTEJO

Cinco toros de Domingo Hernández y uno de Garcigrande (4º), dispares de volumen y hechuras pero todos de más que correcta presencia. En conjunto, y en mayor o menor grado de raza, los seis, sin excepción, dieron buen juego por sus nobles embestidas, a las que en algunos casos sumaron clase y profundidad.

Juan José Padilla: estocada baja tendida trasera y estocada (vuelta al ruedo); estocada trasera y descabello (palmas tras aviso).

El Juli: estocada muy trasera (oreja); pinchazo y estocada trasera (oreja). Salió a hombros.

Miguel Ángel Perera: estocada honda trasera y caída (oreja); pinchazo sin soltar y media trasera tendida.

Entre las cuadrillas destacó la templada brega de José María Soler con el quinto.

Incidencias: una manifestante antitaurino fue detenido por arrojarse al ruedo mientras doblaba el primer toro de la tarde.
Noveno y penúltimo festejo del abono de San Fermín, con lleno total en los tendidos.
Selección DN+


  • Aficionado
    (14/07/15 16:36)
    #1

    ¡¡¡ Peasso cobarde el Mutiko !!! . ¡ Cuando estaba el toro muerto ! . Que hubiese saltado al ruedo cuando salía el toro de Txikeros , lo hubiese abrazado y protegido del torero . ¿ Cómo ha sido capaz de dejar que lo torturen en su presencia ? .

    Responder


Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra